viernes, 24 de enero de 2014

Al cine

Hace tiempo que teníamos ganas de llevar a Mario al cine (a nosotros nos encanta) y estas vacaciones de Navidad nos decidimos.

¿Que no echaba para atrás? Que se asustará con la oscuridad y el volumen o que la película se le hiciera pesada o larga y quisiera hablar y moverse. En casa cada vez aguanta más las pelis de dibujos animados que le gustan, pero que se pueda ver de un tirón, todavía hay muy pocas.

Al final escogimos Frozen, a Mario le gustan mucho las pelis de Disney, le gustan las aventuras y las canciones y no era excesivamente larga. Por la mañana vimos el trailer con él en casa, nos dijo que le gustaba; le enseñamos un vídeo de una sala de cine, nos dijo que sí que le apetecía y compramos juntos las entradas por Internet para las 16.30 (más tarde ya le iba a entrar sueño, que se levantaba a las ocho de la mañana para jugar y obviamente, no dormía siesta, algo que olvidamos a los 18 meses....).

Fuimos los tres juntos, muy emocionados, compramos un poco de agua, buscamos nuestra butaca y comenzó la magia. Estuvo todo el tiempo sentado en su sitio, entre su padre y yo, con la boca abierta, cogido de mi mano y comentando todo lo que veía, pero bajito para no molestar (aunque la verdad, había poca gente y estábamos muy tranquilos). Pidió pis una vez, pero como habíamos cogido pasillo, salimos y volvimos fácil.

Y todo fue perfecto hasta el clímax de la peli, en el que se puso muy nervioso con un monstruo de hielo y las dificultades de las protagonistas, que lo estaban pasando mu mal. Como nos pidió ir a casa bastante nervioso, nos fuimos cuando quedaban diez minutos para el final. Preguntó cómo terminaba, nos inventamos un final feliz para él (que no creo que diste mucho del real...) y tan contento. De vez en cuando hablamos de volver, así que cuando veamos una peli adecuada para él y el presupuesto lo permita, lo haremos, se nota que le apetece. Qué bien lo pasamos! Y por cierto, hacía siglos que no veía dibujos animados en el cine, pero esta película me pareció preciosa, bien hecha y muy entretenida, como un musical en dibujos.

miércoles, 22 de enero de 2014

Discusiones filosóficas (IV)

Una tarde de mal tiempo que estábamos en casa Mario y yo se me ocurrió ponerle el vídeo de nuestra boda. Se quedó hipnotizado, comentando lo guapos que estábamos papá y yo, y viendo a toda nuestra familia y amigos, la música, etc. Ya casi al final, me pregunta todo sorprendido "Mamá, ¿y yo dónde estoy? ¿cuándo salgo?" Y yo le digo "Mario, tú todavía no habías nacido, por eso no estás, llegaste después" Se queda pensando y me suelta "Noooooo, mamá, eso no puede ser, yo SIEMPRE estoy".

Navidades de verdad, las primeras

Este año Mario ha disfrutado por primera vez de toda una experiencia navideña, casi un mes de ilusión y diversión. Qué bien lo hemos pasado!

Comenzamos preparando todo en el puente de Diciembre, haciendo adornos y decorando la casa, explicándole el belén y el árbol de navidad. Y escribiendo la carta a los Reyes Magos. Yo se la escribí con lo que me dictaba y él coloreó un dibujo con los Reyes. Pidió una bicicleta con ruedines y un casco. Y que vinieran la noche de Nochebuena (tradición familiar, los reyes pero por adelantado) para tener todas las vacaciones para jugar. Y si traían alguna sorpresa, pues claro, sería bien recibida.

A partir de el puente introdujimos poco a poco algún dulce, los villancicos y preparamos su disfraz de rey mago (de Gaspar, como su abuelo paterno) para la fiesta de la guardería, en la que se lo pasó genial. Sobre todo sabiendo que todos teníamos vacaciones escolares justo después porque nos debían días en nuestros respectivos trabajos.

El resto de las Navidades han sido muy ajetreadas, entre virus totales y la puesta a punto de nuestra casa nueva, en la que ya estamos viviendo. Pero Mario ha disfrutado mucho en casa (qué mal tiempo ha hecho ¿verdad?), sin poder estrenar su bici apenas, pero jugando con las sorpresitas que los Reyes le trajeron para completar. Porque este año ha sido un niño muy bueno. Todas las mañanas se levantaba corriendo para ver si sus regalos seguían en casa, yo creo que los primeros días el pobre pensaba que estaban allí en préstamo. Nunca le había visto jugar tanto, ni solo ni acompañado, es lo que ha hecho todo el tiempo, sin separarse de alguno de sus juguetes nuevos (en las comidas, en el baño, ejem). Qué bien, parece que los Reyes acertaron (otro día os cuento para que cojáis ideas, aunque de todas formas, Mario es fácil para los regalos, todo le encanta y con todo juega y se divierte). Estamos esperando a que mejore un poco el tiempo para darle a la bici un estreno en condiciones, que tenemos muchas ganas.

Las celebraciones han sido sencillas pero divertidas. Las cenas de Nochebuena y Nochevieja en casa, porque Mario todavía no aguanta mucho despierto. Le bañábamos y poníamos el pijama como siempre, y a las 21.00 (solo media hora más tarde de lo normal, es su tope ahora mismo) empezábamos todos juntos a cenar. Le ha encantado ver la mesa bonita, con velas y bien puesta, Cuando él pedía acostarse, le metíamos en su camita y nosotros ya terminábamos tranquilamente. Obviamente, él tuvo su versión de las uvas por la tarde el día 31 (con un vídeo de las del año pasado....). Pero lo que más ha disfrutado han sido las comidas. Sobre todo el mazapán, el jamón y los langostinos, se ha chupado los dedos. 

Lo que hemos aplazado de momento ha sido la cabalgata. Mucho frío y mucho follón, nos parce todavía pequeño para meterle en tanto lío, así que el día 5 nos juntamos tranquilamente con unos amigos a comer el roscón calentitos. Menos Mario, que no se animó a probarlo porque la nata no le emociona mucho.

Bueno, que aunque ya quedan lejos y han sido un poco raras y cansadas, han sido unas vacaciones estupendas en las que Mario ya ha sido consciente de todos los momentos especiales y que ha disfrutado al 100%. Y nosotros con él, claro. El año que viene, más y mejor.


Desaparecidos....

Por la salud de madreprimeriza (mala, se entiende...), las ajetreadas vacaciones (aunque sea un contrasentido), la compra de un piso y la mudanza, el trabajo. Pero ya estamos de vuelta, primero con algunas entradas que tenía en borrador, y luego ya para poneros al día. Poco a poco!

martes, 3 de diciembre de 2013

Primera excursión

Este pasado mes de Noviembre Mario ha salido de excursión por primera vez. Como siempre, no le dijimos lo que iba a pasar hasta que quedaba poco tiempo, porque si no se le hubiera hecho larguísimo.... Unos días antes, le explicamos que iban a ir en autobús al teatro todos los amigos, y que iban a escuchar un concierto. Para él genial, porque le encantan la música y los instrumentos.

Estuvo tremendamente emocionado con la excursión hasta la noche de antes, que empezó a decir que estaba cansado, que  estaba malito, que por qué no iban mamá o papá a la excursión. Durmió un poco inquieto y por la mañana dijo un par de veces que prefería quedarse en casa. Hicimos todo el tiempo como que no le escuchábamos, claro que estaba nervioso, era la primera vez que iba a un sitio sin nosotros (nosotros también estábamos nerviosos!). 

Así que repasamos con él lo que iban a hacer, lo bien que se lo iban a pasar, le explicamos que iban con las profes y que iríamos a recogerle a la vuelta para que nos contara todo lo que había hecho, que no se preocupara, que le iba a gustar mucho y que nos veíamos en un rato. Fue a la guardería con cara de póker, pero no dijo nada más. Queríamos ver cómo salía en el autobús, pero para que no se pusiera nervioso, nos "escondimos". Otros padres se despidieron de ellos cuando ya estaban en el autobús, pero nosotros preferimos despedirnos al llegar al cole y que ya se "metiera en situación". Así escondidos pudimos ver cómo salían en fila cantando y cómo se subían al autobús. Son tan pequeñitos que parecía que el autobús iba vacío!! Vimos que ya iba más animado y contento cantando con sus amigos, eso sí, con los ojos como platos mirando todo alucinado.

A la vuelta estaba feliz como una perdiz. Le encantó el concierto, las profes nos dijeron que estuvo riendo todo el tiempo y sin dejar de mirar el escenario ni un minuto. Además se ofreció voluntario y le subieron a tocar la campana y a cantar. Estuvo toda la tarde contándonos cosas de la excursión y del viaje en autobús, que le encantó.

Nos han dicho que este año harán una salida por trimestre, así que le quedan dos salidas más para disfrutar y aprender cosas nuevas.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Documental "Volver a jugar"

Ayer por la noche pusieron este documental en la 2 y me pareció muy interesante, os dejo el enlace por si no lo pudisteis ver en Documentos TV (son unos 50 minutos).

http://www.rtve.es/alacarta/videos/documentos-tv/documentos-tv-vuelve-jugar/1741092/

"Muestra la experiencia de seis jóvenes estadounidenses que pasan encerrados entre seis y once horas diarias delante de las pantallas y tienen su primera experiencia en la naturaleza. Los expertos advierten del riesgo que supone la desconexión de los niños con este ambiente. En tan sólo una generación, los occidentales habrán pasado más tiempo en el mundo virtual, que en la naturaleza. Estadísticas escalofriantes lo demuestran: los niños permanecen un 90% del tiempo en espacios cerrados. Los expertos advierten de que se está creando un mundo de personas desconectadas de la vida natural y que esto tiene un impacto muy profundo.Vuelve a jugar saca literalmente de sus casas a estos chicos y a sus hábitos y los lleva a vivir su primera experiencia en la naturaleza. Descubren que allí fuera pueden divertirse con otro tipo de actividades, que no están solos y que podrán comunicarse con otros seres vivos, además de con esas personas virtuales con las que hasta entonces únicamente se relacionaban. Todo ello, sin electricidad, sin cobertura y sin pantallas.Construyen cabañas, nadan, caminan por el monte, pasan veladas junto al fuego y hasta les pican los mosquitos. Ninguno de ellos había tenido una aventura de este tipo y pocos se imaginaban que podían salir de casa y hacer cosas divertidas. Contenido disponible hasta el 1 de diciembre de 2013."

Los dos vivimos de la tecnología y además trabajamos mucho en casa, por lo que es inevitable que Mario esté acostumbrado a vernos con portátiles, móviles y demás cacharros. Pero hasta ahora hemos intentado que lo asocie con trabajo y que por el contrario asocie el ocio con estar al aire libre, cantar y bailar y jugar con juguetes "tradicionales". 

El resultado es que cada vez es más creativo y "teatrero" con sus juegos. Y que se entretiene con cualquier cosa en cualquier sitio, es cada vez más curioso con lo que le rodea. Por lo que seguiremos como hasta ahora e intentaremos retrasar lo más posible el ocio con pantallas (y sentado!), porque nos parece que lo importante en este momento es que desarrolle otras habilidades, para las tecnológicas va a tener tiempo y oportunidades de sobra. Pero me consta que en esto somos un poco raros teniendo en cuenta lo que vemos a nuestro alrededor ¿qué os parece a vosotros?

Discusiones filosóficas (III)

 "¿Qué haces mamá?" (en el baño, al que hace casi tres años que no puedo ir sola....). "Estoy haciendo pis Mario" "¿Y tú tienes churrilla?" "No, porque soy una chica, los chicos tienen churra pero las chicas no" "Y entonces, ¿tú que llevas?'" (con una cara y un tono que son un poema...)

domingo, 17 de noviembre de 2013

Plastilina y temperas

Hasta este verano a Mario le gustaba colorear y hacer rayajos con todo tipo de pinturas, lapiceros y rotuladores. Tiene su cuadernos y un estuche siempre a mano para cuando le viene la inspiración... Pero modelar no le gustaba mucho, usábamos la plastilina para colorear grandes superficies, pero no para trabajar en 3D.

Este verano ha descubierto la plastilina, y desde entonces le encanta. ahora que ha empezado el mal tiempo de verdad y podemos salir mucho menos, tenemos jornadas temáticas. Hoy, comiditas. Hoy, flores. Hoy, coches. Hoy instrumentos musicales. Y se entretiene mucho rato, le encanta. 

El otro descubrimiento han sido las temperas, porque le ha gustado mucho lo de usar pinceles. Esto lo hacemos menos, porque mancha, y le tengo que poner el babi, proteger un poco la mesa de la cocina, etc. Pero guardo hueveras para que ponga los colores y hagas sus mezclas, y ha sido la forma en la que ha comprendido cómo surgen los colores, lo que le parece un milagro y con lo que no se cansa de jugar. También le encanta probar diferentes formar de pintar con los pinceles, con puntos, con rayas, dejando mucha puntura, dejándolo casi transparente. Así que de cara al invierno tenemos dos nuevos entretenimientos que seguro que nos dan para mucho....
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