miércoles, 10 de diciembre de 2014

Mario, la leche y la fruta

Las cosas cambian con los niños, mucho y muy rápido. Dos ejemplos con la dieta de Mario, para que nadie desespere.

Cuando Mario probó la cuchara y el vaso, no quiso saber nada del biberón. Y la leche que tomaba era la de las papillas, los purés, los quesitos y los yogures, porque la leche en vaso no le gustaba (yo creo que en biberón tampoco, pero claro, no le quedaba más remedio). Durante un tiempo desayunaba un bol de galletas con leche, pero cuando se pasó a la tostada, esto implicó no beber leche en ninguna de las comidas. Negativa rotunda.

De vez en cuando probábamos, hasta que con dos años y pico, comenzó a tomar un vaso de leche fría en el desayuno con un poco de cola-cao. Esto dura todavía, pero de vez en cuando le apetece un vaso después de cenar (como Caillou, nos dice él) y nos lo pide. Y en el cole si el postre es fruta, le dan un vaso de leche después de la comida que al principio no se quería tomar pero ahora se toma casi todos los días. Problema resuelto, olvidado lo de "este niño no bebe nada de leche, se nos va a quedar bajito".

Con la fruta más o menos lo mismo. De bebé merendaba una papilla de frutas y le encantaba, pero el problema fue pasar a los trozos. La única comida en la que le ha dado pereza masticar. Hasta muy mayor tuvimos que darle la fruta espachurrada. Y cuando hace un año y pico comenzó a merendarla a trozos, no era para nada su momento favorito. De repente este verano le cogió el gusto, y merendaba fruta en la piscina pero también nos pedía de la nuestra para postre de la cena (se ha viciado con el melón y la sandía, los llama polos porque se pincha un trozo grande con un tenedor y le va dando mordisquitos). Ahora en el cole le ponen fruta de postre casi todos los días, así que hay días que toma tres piezas, comida, merienda y cena. Y en general le encanta.

Y además hace unos meses comenzaron a gustarle las ensaladas, lo que nos resuelve muchas cenas. Y parecía que nunca iba a llegar...


martes, 2 de diciembre de 2014

Discusiones filosóficas (X)

"Vale mamita, hemos empatado, pero entonces ¿hemos ganado los dos o hemos perdido los dos?" Lógica aplastante.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Mamá está malita

Mario está acostumbrado a verme mala, por suerte, no con cosas graves, pero mi salud se resintió mucho con el embarazo y con el parto. Siempre le pone nervioso cuando me ve bajita, con fiebre y sin mis habituales energías y ganas de juerga.

Pero este Ocubre tuve que pasar por quirófano y con un ingreso incluido. Nada grave, pero latoso y con un post-operatorio muuuuuuuy pesado. Como siempre, optamos por contarle la verdad, dulcificada y en el último momento para que no tuviera mucho tiempo de angustiarse con el tema. Y como siempre también, el juego ayuda mucho. Los días antes y después de la operación, Mario ha sido muy a menudo el médico que me operaba y me curaba, la enfermera que me ha cuidado, etc.

Los abus ayudaron mucho con el ingreso, así que Mario no tuvo que verme en el hospital. Y luego se ha portado como un campeón, mirando a veces de reojillo en los malos ratos, pero siempre pendiente de mi y ayudando con todo. Lo peor, que no he podido hablar en casi tres semanas y me he tenido que comunicar con él por señas y dibujando. Pero bueno, ya ha pasado y parece que todo va bien, no nos quejamos. Y Mario se ha quedado con la pizarrita que he estado usando para escribir de recuerdo!!

jueves, 30 de octubre de 2014

Cuentos (y II)

El siguiente paso fue leer un libro largo los dos juntos, por capítulos. Surgió por casualidad, Mario tiene en su habitación muchos libros que yo había guardado de cuando era pequeña, mis favoritos. Uno de ellos es El Mago de Oz, en una edición preciosa de Anaya. Siempre la ha llamado la atención este libro, y antes del verano me pidió que lo leyéramos juntos.

Pensé que se iba a aburrir, pero todos los días me lo recordaba, y nos íbamos un rato a su cama, los dos tumbados juntos, para que le leyera un capítulo o dos y viéramos las ilustraciones. Le encantó la historia y me acordé de la peli. Así que cuando terminamos el libro se la puse. Para mi sorpresa, me iba contando lo que iba a pasar (no sabía hasta qué punto había escuchado todo lo que le leía) e incluso se indignó (igual que su madre en esto) cuando vio que había un par de cosas del libro que en la película habían cambiado. Tenemos pendiente leer algún otro de esta colección, pero ahora prefiere un papel más activo en los cuentos.

Lo siguiente es que por la noches al acostarle, en lugar de pedirme nuestra canción, me comenzó a pedir un cuento. Cada noche me proponía un tema y yo tenía que contarle un cuento sobre eso. Empezamos con piratas, caballeros y sirenas; pero al llegar el verano ha comenzado la época de las profesiones y los rescates así que todos los cuentos son de basureros, médicos, policías, bomberos, helicópteros y cosas similares. Los cuentos que más le gustan, me pide que los repita otras noches y como se acuerda de ellos, se los tengo que contar igual.

Y en las vacaciones comenzamos con un proyecto en casa en el que todavía estamos: escribir nuestros cuentos favoritos juntos. Yo no soy muy buena dibujando, así que buscamos en Google dibujos para colorear que representen las escenas más importantes del cuento. Imprimimos uno por página con hueco para escribir y entre los dos coloreamos cada dibujo y escribimos debajo el texto en mayúsculas, Cuando terminamos, hacemos una portada y ponemos nuestras fotos y nombres (que para algo somos "los autores", como dice él).

De momento hemos escrito el de los basureros y el de los bomberos, dos de sus favoritos. Y ahora quiere el más difícil todavía: que hagamos los dibujos nosotros. Hace un mes que Mario pasó de los dibujos "abstractos", jaja, por decirlo de alguna manera, a los figurativos. Así que ahora quiere que los hagamos todo nosotros. Y también le gusta que hagamos teatrillos (o con nosotros o con los amigos) y representemos los cuentos que nos inventamos.

Todavía me acuerdo de cuando me preocupaba porque era un culo inquieto y no había manera de que se sentara 30 segundos a mirar o escuchar un cuento. Quién le ha visto y quién le ve. Estos Reyes seguro que una de las cosas que nos pide son cuentos!


miércoles, 29 de octubre de 2014

Imanes milagrosos y oposiciones

Antes del verano Mario me pidió que le enseñara a leer y le dije que lo dejábamos para las vacaciones. Pero con el buen tiempo, nos centramos en aprender a nadar y en pasarlo bien, y de
momento lo aplazamos.

Eso sí, compramos unos imanes con las letras en mayúscula (en su cole nos habían dicho que empezaban a enseñarles con las mayúsculas y no la vayamos a liar) y los pusimos en la nevera de la cocina. Cada vez que estamos en la cocina un rato, Mario está con los imanes, diciendo las letras y viendo cómo las junta. De esa forma, nos pide que pongamos su nombre, mamá, papá, pan, coche, etc. Cuando empezó el cole también nos empezó a pedir que pusiéramos los nombres de los amigos, y con eso nos vamos entreteniendo mientras hacemos la cena o recogemos la mesa.

Pero ahora resulta que está super-motivado, y por las tardes le apetece jugar pero siempre dedicar un rato a "estudiar". Yo bromeo con mi madre porque le digo que parece que está preparando oposiciones: todas las tardes me pide dibujar y colorear un rato, hacer algo con los números, algo con las letras. Y el otro día coge la pizarrita que tenemos para cuando estoy sin voz y nos escribe su nombre!!!

Ya sabíamos que lo reconoce, porque de hecho en clase se ha ganado un tatoo más de una vez por reconocerlo en diferentes juegos. Pero es que sabe escribirlo. Y ha seguido con las palabras que ponemos en la nevera, de momento con mamá, papá y abu. Me encanta verle con tantas ganas de aprender cosas, yo creo que nos quiere enseñar en casa lo que aprende en el cole, y además practicar y perfeccionar para hacerlo todavía mejor en el cole y que le recompensen allí de alguna manera. Se nota que se siente muy orgulloso de sí mismo con todo lo que está aprendiendo (cuenta las cosas constantemente, va diciendo las letras y los números que ve por la calle, dibuja en cuanto puede) y nos pide cosas nuevas todos los días, así que aprovecharemos esta temporada....


jueves, 16 de octubre de 2014

Discusiones filosóficas (IX)


"Mamá, ya no quiero beber más leche nunca" "¿Y eso mi vida? Si ya te gusta ¿no? "Sí, pero cuando bebo leche crezco y ya no me quiero hacer más mayor, estoy bien así" Muda me quedé. Con esto del cole a veces nos hace este tipo de comentarios y luego está un rato que se hace el pequeñito y pide ayuda para todo, aunque sean cosas que ya sabe hacer. ¿Qué se le pasará por la cabeza? Me lo imagino, pero siempre me sorprende con estas cosas....

miércoles, 15 de octubre de 2014

Después de un mes de cole

Mario lleva un mes en el "cole de mayores" y quería esperar un poco antes de comentar nada por aquí por si había cambios. Como parece que las cosas no cambian, ya me atrevo y os cuento. Está eufórico.

Este verano se acordaba de vez en cuando de que a la vuelta de las vacaciones cambiaba de la guarde al cole y preguntaba. Sabía qué cole era porque le habíamos llevado una vez para que lo viera por fuera. Cuando se fue acercando la fecha, empezó a pedirme que jugáramos al cole. Así que varios días yo hacía de profe y montábamos una clase en el salón, con él y un montón de muñecos de alumnos. Hacíamos una asamblea, pitábamos, cantábamos, hacíamos gimnasia. A Mario le gustan los cambios pero avisado de ellos, necesita hacerse a la idea, yo creo que jugando se fue "preparando". Y nos los pasamos genial.

El día que fuimos a la reunión de padres (tres días antes de empezar el curso) ya supimos quién era su profe y se lo contamos todo sobre ella. Y por fin llegó el primer día. Obviamente de la emoción se levantó super temprano. Como tenía una semana de adaptación, eso supuso tenerle toda la mañana preguntando cuándo nos íbamos, ya que a él le tocaba en el último turno. Se le hizo eterno al pobre. Entró muy contento y salió muy contento. De hecho quería volver por la tarde porque se le había pasado muy rápido. La semana de adaptación fue un caos, cada día un horario diferente, cada día nuevos niños. El pobre se pensaba que era así la cosa. Pero todos los días entró contento y salió contento. Pensé que le iba  a impresionar si veía a otros niños tristes o llorando, porque suele ser muy sensible, pero se lo habíamos explicado y parece que lo entendió. Así que se ponía el primero de la fila todos los días y si veía a alguno muy mal, le pasaba el brazo por encima del hombro y se ponía en plan padrecito.

El fin de semana se enfadó con nosotros porque no le llevábamos!! Se le pasó un poco cuando le dejamos elegir un cojín, un vaso y el resto de cosas que nos habían pedido que lleváramos.

La semana siguiente, ya con horario completo  (de jornada intensiva, eso sí) y con comedor. Todo genial y Mario encantando (aunque el comedor le impresionó un poco los primeros días). Y el último cambio ha sido al comenzar el mes de Octubre, ya sin jornada intensiva vuelven a clase después de comer. Y Mario encantado, incluso se tumba cuando ponen a los demás a dormir siesta y se queda tranquilo (yo creo que algún día ha echado una cabezada aunque él dice que no cierra los ojos, porque llevaba un par de años sin dormir siesta). Está feliz con el cole, sus profes y sus amigos.

Como resumen de este mes. Cosas positivas: le encanta su profe, su clase, el cole, se ha hecho amigo de todos los niños y se sabe los nombres y las peculiaridades de todos, disfruta con todas las actividades que hacen (de los juegos pero también inglés, la psicomotricidad y la informática, que le encanta), come bien, se lo pasa bomba. Y aprende un montón, porque en un mes le hemos notado cambios, está muy mayor....  Cosas negativas: la euforia tiene sus dos vertientes y muchos días ha acabado tan agotado que la última parte de la tarde se le ha hecho eterna. Cuando se pone así, o llora por todo, o no atiende a razones y nos reta o hace el bruto, o duerme muy inquieto y no descansa. En general, está muuuuuuy intenso. Pero bueno, se levanta más temprano que antes y lo da todo de 9 a 16, con todo tipo de estímulos nuevos, así que hay que dejarle tiempo para que pille el ritmillo y se acostumbre a la nueva rutina.

En general, ha ido todo tan bien que ni nos lo creemos. Que siga así por mucho tiempo!


lunes, 22 de septiembre de 2014

Cuentos (I)

De pequeño Mario no ha sido mucho de cuentos, le han encantado los libros, pero no que contaran historias, sino temáticos, tipo enciclopedia con muchas imágenes y fotos.

Cuando el año pasado le pasamos de cuna a cama, le pusimos una mesilla y le compramos un par de libros de cuentos cortos, muy visuales. Y así conseguimos que le picara el gusanillo, porque le encantaron. Eso sí, no antes de dormir, que estaba demasiado cansado. Le gustaba que nos tumbáramos en la cama un rato por la tarde a leerlos, a ver los dibujos, a poner voces, etc. Algunos nos lo sabemos de memoria de todas las veces que los hemos leído. Las dos colecciones completas le encantan:




Así poco a poco se aficionó a los cuentos y a las historias, y nos fue pidiendo más libros de cuentos para leer juntos por las tardes. Ya nos hemos animado con otro tipo de historias, y en la Feria del Libro esta primavera fuimos un día a propósito con él para comprarle alguno que le entrara por los ojos. Estos dos cuentos le gustan especialmente, aunque es muy variado y va por rachas, ya os iré dando más ideas:



Y entonces descubrió los cuentos "contados" en la tele. Hemos visto muchos en YouTube, los hay cortitos y muy variados, con dibujos más sencillos o más elaborados, tradicionales o nuevos, estáticos o animados. Hay canales completos, sólo hay que dedicarle un rato a buscar lo que os parezca más adecuado para vuestros hijos.
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