viernes, 9 de septiembre de 2011

Dolor de encías y primeros dientes

Hasta hoy, Mario tenía ratitos malos con las encías, pero nada que no se pudiera solucionar con un poco de paciencia. Esta noche lo hemos pasado fatal con el tema de los dientes por primera vez, tiene que dolerle mucho, qué pena da.
Le hemos acostado a su hora, y como siempre, "lo da todo" durante el día y estaba agotado, por lo que en un ratito se ha dormido. Cuando llevaba una hora más o menos durmiendo, se ha despertado llorando. A veces le pasa, se le cae el chupete y no estaba dormido todavía profundamente, se da un susto, sueña, etc. Hemos ido a ver qué le pasaba y tenía los ojos cerrados. Pero ha seguido llorando, cada vez más, cada vez más. Y nada le consolaba, no quería cuna, no quería brazos, no quería chupete. 
Era el llanto de los cólicos de gases de cuando era muy pequeñito: de dolor. Y hemos comprobado que tenía las encías inflamadas y que le dolía mucho la boca. No quería tampoco mordedor, nada que se le acercara a la boca. Así que hemos estado casi 2 horas con él, intentando calmarle, o por lo menos acompañarle. Quería dormir, pero no podía. Al final de puro agotamiento se ha dormido, pero no profundamente. Y ha estado todo el tiempo lloriqueando. 
No sé si encontraremos algo que le alivie un poco (o un mucho, ¿por qué no han inventado nada?, seguro que porque los adultos ya no nos acordamos de lo que duele) cuando esté así, pero a partir de hoy empezaremos a probar. Y por lo demás, me temo que hemos empezado a tope con los dientes, así que mucho cariño y mucha paciencia.

Actualización: De hecho hoy no tenía nada de hambre, hemos tenido que masajearle las encías y darle la cuchara a distancia para que merendara algo, ha estado tosiendo de atragantarse con tanta baba, le ha salido un sarpullido rojo en una mejilla. Un cuadro, vamos. Menos mal que es un sol, y ni con esas se le va del todo el buen humor. El problema es que de momento no encotramos un mordedor que le guste, ni los de gel frío, ni los blanditos. Prefiere morder un trapo o un juguete de plástico duro. A ver si encuentro algo de estos materiales pero de un tamaño más adecuado.

Revisión de los 6 meses y vacunas

La última vez que fuimos a la pediatra Mario iba a cumplir los 5 meses, pesaba 8200 g y medía 68.5 cm. Ahora, con los 6 meses ya cumplidos, sigue con el mismo ritmo, 8600 g y 72 cm....
La verdad es que es lo más desatacado de las revisiones, que aprovechamos para ver su evolución en el peso y la talla, porque como afortunadamente no hemos tenido grandes problemas, lo demás es consultar con la doctora las posibles dudas que nos hayan surgido durante el mes.
Mario ya no tiene la cabeza abollada, se lo hemos corregido gracias a insistir con la postura. Y nos han confirmado que le están saliendo los dientes, cosa que sospechábamos porque lleva un par de semanas que tiene ratos "tontos" (no suele llorar a no ser que le pase algo y se le nota mucho), que babea todavía más, que todo lo muerde con rabia (incluida la ropa, los muebles, a nosotros), que cuando te muerde el dedo "rasca". También hemos convenido que este mes, como nos ha ido muy bien con las verduras, probaremos el pollo y el pavo.
Y con el papelito de las vacunas, nos hemos ido a la enfermera, las obligatorias de los 6 meses y la última del rotavirus. Como siempre, yo creo que el pobre llora más de susto por la parafernalia que por los pinchazos (esta vez sólo uno) en sí. 
Esta vez ha estado un día y medio muy cansado, con mucho sueño. Y el día siguiente de las vacunas lo ha vomitado casi todo. Pero no ha tenido fiebre ni se le ha hinchado tanto la piernecita (la última vez se le inflamó hasta el pie). Con un poco de paciencia, todo ha pasado. El problema es que se le ha juntado con una crisis de encías, y el pobre lo ha pasado un poco mal. Bueno, por lo menos hasta dentro de unos meses, no más vacunas.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Primeros purés de verduras

Desde unos días antes de que Mario cumpliera los 6 meses, hemos sustituido el biberón de leche del mediodía por un puré de verduras. Como el día 1 de Septiembre empezaba la guardería, no queríamos juntarle todas las novedades, y además queríamos que tuviera unos días en casa, con nosotros, para acostumbrarse a los nuevos sabores.
La verdad es que está funcionando muy bien. Preparamos puré para 4 días, lo congelamos, y cada día le vamos sacando el que le toca (otro día escribo recetas y explico la logística). De momento, para que tenga tiempo para acostumbrarse a los nuevos sabores, le damos 4 días seguidos el mismo puré. Cuando ya haya probado todo, veamos que no hay ninguna alergia y él se haya acostumbrado, ya le iremos variando la comida cada día para que no se canse.
Empezamos por un puré de patata, judías verdes y zanahoria. Ya al verse al mediodía en la trona con el babero grande, el pobre puso cara rara (yo creo que pensaba que nos habíamos confundido con la merienda....). Y al probar el nuevo sabor, otra vez las caras raras y de asquillo. como los primeros días de la fruta. Pero probando primero de mi dedo, y después ya de la cuchara, el primer día se tomó unos 120 g de puré. Este puré lo tomó 3 días más, y ya sin caras de asco ni aspavientos, y sin extrañarse. Después estuvo los cuatro días siguientes con puré de patata, calabaza y acelgas. Pensábamos por el color (verde intenso) y los hilillos que inevitablemente dejan las acelgas, que éste no le iba a gustar. Pero le encantó desde el primer día, y se ha tomado casi los 200 g todos los días. Y ahora estamos con el de patata, calabacín, puerro y zanahoria, que parece que también le gusta.
Así que si todo va bien, y sigue así de tragoncete, en este mes le iremos metiendo también el pollo y la ternera blanca como pone en la tabla de alimentos que nos pasó la pediatra, porque parece que las verduras no van a ser un problema.
La comida la hace con su vasito de agua, hacemos paraditas de vez en cuando para que vaya bebiendo, que le encanta. Y por consejo de la pediatra, para no quitarle el lácteo del todo en la comida del mediodía, le ofrecemos después del puré un yogur para bebés (hemos probado los naturales de Nestlé y los de Danone, ambos con leche de tipo 2). Y le vuelve loco, cada cuchara la jalea, así que siempre terminamos con medio yogur y le guardamos el otro medio para la merienda. La verdad es que así da gusto....

jueves, 1 de septiembre de 2011

Recetas de papillas de frutas

Éstas son las papillas que Mario ha probado hasta el momento en su merienda:

Papilla de fruta con leche y cereales

  • Medio plátano.
  • Media manzana.
  • Media pera.
  • 60 ml de leche.
  • 2 cacitos de cereales sin gluten.

Y pasar todo por la batidora. A veces ponemos una pieza y media de fruta pero utilizando sólo dos variedades (pera+manzana, pera+plátano, etc), para que Mario se vaya acostumbrando a todos los sabores. De la misma manera, a veces se la pasamos más y está más líquida, y otras veces un poco menos para que se encuentre algo más de textura y luego no sea muy pesado con los grumitos. Con esta papilla hemos estado las primeras 3 semanas. Una vez que se ha acostumbrado al sabor ácido de la naranja (le damos el zumo en vaso mientras merienda), a veces le sustituimos los 60 ml de leche por el zumo de media naranja (o de una entera, depende del zumo que salga).

Papilla de melocotón

  • Un melocotón.
  • Media manzana o medio plátano.
  • 60 ml de leche.
  • 1 cacito de cereales.

Y pasar todo por la batidora. Al manipular el melocotón hay que lavarlo todo con mucho cuidado para que no queden pelitos de la piel en la papilla, ya que es lo que suele dar alergia. En ocasiones hemos sustituido la leche por yogur para bebés, también queda muy rica, más cremosa.

Papilla de plátano y galleta

  • Un plátano.
  • Dos o tres galletas de cereales sin gluten.
  • El zumo de una naranja.

Espachurrar todo con un tenedor, mezclar bien y a comer. Es una golosina, ésta le encanta. Y además se hace muy rápido y sin manchar apenas nada.

Compota de manzana

  • Una manzana y media (si se mezclan variedades de manzana queda más rica).
  • Un poco de agua.

En el microondas con el estuche de vapor, en unos 8 minutos está lista. La textura le extraña un poco, pero deshaciéndola mucho, se la come bien.Se le puede dar sola, o mezclar en cada cucharada con un poco de yogur para bebés. Si a vuestro bebé le gustan las cosas más bien dulces, se le puede añadir al agua en el estuche de vapor un cacito de cereales, pero sale muy dulce por si sola.

Actualización: Hemos probado a hacer compotas con otras frutas o con mezclas de ellas, es una buena forma de aprovechar la fruta que se pasa un poco o que tiene algún golpe. Salen todas muy buenas, la de pera y la de melocotón le han encantado, y la de melocotón con manzana también. 

miércoles, 31 de agosto de 2011

Estuche de vapor

Antes de tener a Mario ya nos parecía un invento, pero ahora que empezamos en el maravilloso mundo de las papillas y los purés, es lo más cómodo, rápido, sencillo y limpio que hemos encontrado.
Es como una cajita de silicona, que puedes utilizar para cocinar los alimentos al vapor tanto en el microondas como en el horno normal. Así que para hacer una compota, o para cocinar las verduras y demás ingredientes para los purés, nos viene de perlas. Sólo hay que meter lo que sea troceado y añadir un poquito de agua.

martes, 30 de agosto de 2011

Discursos a cuatro patas

Bueno, Mario lleva todo el día practicando papá y mamá, y un montón de sonidos más que hoy ha dicho por primera vez. Está tan emocionado que se ha pasado todo el día, sobre todo la tarde, soltando discursos sin parar. Ha parado para comer, y para escuchar, porque eso sí, es muy educado y ha comprendido en seguida que para tener una conversación te tienes que callar cuando el otro habla. Así que respeta los turnos de palabra escrupulosamente. Pero cuando le toca, no para.
Por si esto fuera poco, hoy ha conseguido por fin ponerse a cuatro patas, se viene abajo enseguida, pero ya se sostiene sobre sus brazos. Esto implica que la mayor parte del día ha estado hablando, y a gatas.
Os podéis imaginar, que con tanto descubrimiento, por la noche estaba agotado. Tanto, que no podía dormirse y en la cuna seguía hablando y empeñado en gatear. Hoy ha sido un drama, pobrecito, no ha conciliado el sueño hasta  las 23 y encima ahora cuando llora, me llama, mamamamamamamma. No podía con la vida, menos mal que al final se ha dormido, a ver si descansa bien esta noche. Los días que aprende cosas importantes, es incapaz de desconectar para dormir (me temo que en eso sale a mi, no le puedo decir nada....), nos tenemos que acostumbrar porque no me quiero ni imaginar el día que se ponga de pie.......
Cuando nos pasa esto, es cuestión de paciencia, vamos a verle, le acariciamos para intentar sosegarle, le ponemos el chupete (aunque empeñado en hablar, hoy se le caía de la boca todo el rato), le hablamos un poco en voz bajita, le sacamos de la cuna y le mecemos un rato. Vamos, lo que normalmente no hacemos, en estas ocasiones, todo, con tal de que se olvide un poco de sus descubrimientos y pueda conciliar el sueño.

lunes, 29 de agosto de 2011

Papá y mamá

Los cambios en Mario siempre son muy bruscos, ayer todavía estaba con sus grititos, gorjeos y ruidos similares. No paraba, pero eran ruiditos, no palabras. Bueno, pues hoy durante la merienda su papá ha salido un rato de la cocina y ha empezado a llamarle: pppppp. No decía la "a" claramente, pero estaba diciendo papá!!!!! Hemos probado y le llamaba cada vez que se iba. Se ha puesto nerviosísimo, como siempre que aprende algo importante no sabe si reír o llorar.
Y para rematar, cuando un rato después le estábamos bañando y se ha puesto a llorar porque ya estaba cansado y quería dormir su siesta de antes de cenar, ha empezado a decir mamá, esta vez con la "a" y todo. Menos mal que tengo un testigo, el papi, que si no pensaría que estaba alucinando. Y hasta que se ha dormido por la noche, cada vez que se ha disgustado con algo y ha lloriqueado, me ha llamado. 
Para que voy a decir lo contrario, aunque probablemente todavía no sepa lo que está diciendo, es muy emocionante escuchar su voz llamándote, nos ha alegrado el día a los dos.

domingo, 28 de agosto de 2011

Fiesta de cumple-medioaño

Hoy Mario cumple 6 meses y nos ha parecido lo suficientemente importante como para organizarle su primera fiesta..... y que nos apetecía, que narices, que se porta como un solete y se lo merece.
Así que hoy hemos estado todo el día de juerga. Cuando le hemos traído a la cama por la mañana para remolonear como hacemos todos los días, se ha encontrado con unos juguetitos nuevos. La verdad es que casi no tiene juguetes, unos pocos desde el principio (otro día os cuento), pero estos últimos días hemos visto que está aprendiendo en su mantita de juegos a coger uno, pasar un rato con él, y cuando se aburre, coger el siguiente. Y los va recorriendo todos, incluso jugando con un par de ellos a la vez.
Le hemos comprado unas llaves de plástico que hacen musiquitas, el típico juego de cubos de colores de diferentes tamaños y una especie de bola de tubos de plástico con una pelotita dentro que suena. Y hemos estado jugando en la cama un buen rato. Luego desayuno, piscina y "natación", comidita y siesta. Todo los tres juntos y él de prota (casi como un día normal de estas vacaciones, ejem).
Y mientras dormía la siesta, hemos decorado el salón con globos, una guirnalda y cositas de ese estilo. Cuando se ha despertado de la siesta han venido los abuelos, se ha tomado una merendola de cumpleaños (papilla de melocotón, su favorita, y una galleta con el zumo de naranja). Y hemos ido al salón: se ha vuelto loco con la decoración, con lo que le gustan las cositas de colores. Y sobre todo los globos, ya hemos pasado toda la tarde jugando con los globos y con los juguetes nuevos. Cantando, haciendo fotos, etc.
Después su baño relajante, sus cremitas, la siestecilla de antes de la cena, cena y a dormir, que estaba agotado de tanta fiesta. Hemos pasado todos un día precioso.

Entradas relacionadas