Por fin!! Después de cuatro meses sufriendo, los días que ha estado con la varicela le ha roto la encía de abajo (también, que oportuna ella.....). Y le está saliendo su primer diente. Primero se veía una raya oscura y ahora ya el diente que va subiendo. Justo al lado se le nota el que le va a salir después, y el problema es ahora la encía de arriba, completamente inflamada como si le fueran a salir todos a la vez pero que no termina de romper por ningún sitio. Paciencia por el día, y los peores días, un poco de Apiretal por la noche.
Soy una madre primeriza que va a un ritmo vertiginoso y no quiere olvidar todo lo que está aprendiendo día a día. Y si le sirve a alguien.... pues mejor que mejor.
viernes, 11 de noviembre de 2011
jueves, 10 de noviembre de 2011
El milagro de la caléndula
Estos días el culete de Mario daba mucha pena, entre las pupas de la varicela, las cacas sueltas que tuvo los primeros días y las babas ácidas de los dientes, nunca lo había tenido tan mal.
Pero extremando la higiene (con agua tibia y secando bien a golpecitos) y con Calenduflor, la verdad es que en nada de tiempo se le ha mejorado.
La verdad es que para todos los problemas que ha tenido Mario en la piel desde que nació (descamación y sequedad, costra del lactante, culete), los productos de caléndula han sido milagrosos, así que es lo que usamos habitualmente, le va de maravilla.
martes, 8 de noviembre de 2011
Se destapa por las noches
Desde que comenzó el frío hemos estado haciendo todo tipo de pruebas en la cuna porque Mario es un frescales (por él le dejaríamos con el culo al aire todo el día, ahora resulta que protesta cuando le vestimos) y no hay manera de que duerma tapado.
El invierno pasado dormía con dudú y estaba abrigadito, luego llegó el verano y empezó a dormir con una sábana o encima de la cuna. Y cuando ha vuelto el fresquito, no hay manera de taparle. Hemos probado con sábana y manta, y con nórdico.
Metiendo bien la ropa de cama debajo del colchón y con unas pinzas de BebeDue para sujetarlo todo. Pero no hay manera, a lo largo de la noche siempre encuentra la manera de escabullirse. O haciendo fuerza con las piernas lo desarma todo, o se sienta y se pone al contrario encima de todo (o llega a dormirse sentado contra los barrotes de la cuna) o se pone transversal contra la chichonera. Y ya no hace tiempo para dormir sin arroparse, encima malito como ha estado tantos días.
Después de mirar diferentes soluciones, los sacos que venden nos parecían un poco agobiantes (Mario se mueve mucho y suele dormir boca abajo, así que no iba a ser un buen remedio). Al final hemos encontrado los pijamas manta o sobrepijamas. Tienen la forma de un pijama, por lo que no le quitan movilidad. Pero son muy gorditos y lo suficientemente anchos para ponerle debajo la ropa que queramos. De momento le ponemos un body y unos calcetines, pero cuando haga más frío podemos ponerle un pijama de algodón normal o incluso las tres capas si hace falta (body+pijama fino+pijama gordo).
Lleva dos noches y duerme bien y sin enfriarse. Le estamos tapando con una sábana para intentar que se vaya acostumbrando a dormir arropado, pero mientras no tengamos éxito, por lo menos no se pilla una pulmonía.
Por cierto, los sobrepijamas los hay en muchos sitios, yo los he visto en Kiabi, C&A, Prenatal y el Hipercor.
domingo, 6 de noviembre de 2011
En caso de vómitos o diarrea
Las recomendaciones que nos han dado han sido las siguientes:
- Si Mario vomita, tenemos que dejar descansar su estómago unas horas. Después, empezar con dieta líquida muy poco a poco, unos pocos ml, y esperar a ver si no lo vomita. Después, un poco más y así progresivamente. Venden en las farmacias productos especiales para rehidratación de bebés que vienen bien en estos casos para que recuperen las sales minerales que han perdido, etc. Las hay en forma de sobres o como gelatinas (con diferentes sabores).
- Si tiene diarrea, le damos su dieta normal pero evitando las frutas y verduras ricas en fibra. Por ejemplo, los primeros días de la varicela le hemos preparado un puré con patata, zanahoria, manzana, pollo y arroz. Estaba muy rico y le ha ayudado a estreñirse un poco.
Y si tuviera fiebre y vómitos, existen antipiréticos en forma de supositorio para poder bajarle la fiebre aunque vomite el Apiretal.
En el caso de la varicela, hemos tenido que tener en cuenta también que las ampollitas que tenía en la boca y la garganta le hacían molesto comer (aunque hambre tenía....). Así que todo tenía que ser de textura suave y más bien fresquito. Lo que mejor ha comido estos días, el yogur, que le encanta y parecía que era lo que más le apetecía y menos le molestaba.
sábado, 5 de noviembre de 2011
Y ahora la varicela
Durante el puente de Todos los Santos Mario lo pasó un poco mal con los dientes (otra vez). Como siempre, por el día como está entretenido lo lleva mejor, pero por la noche le cuesta dormirse y luego duerme muy inquieto. Le tuvimos que dar un par de noches Apiretal, que además le vino bien porque estaba con un poquito de fiebre.
Además empezó otra vez con mocos y tos, aunque esta vez no parecía laringitis, sino más bien un catarro. Y el martes le vimos tres o cuatro granitos rojos y puntiagudos, a los que no dimos mucha importancia y achacamos a los dientes o a algún roce, pero que el miércoles se convirtieron en ocho o diez y que el jueves por la mañana se habían multiplicado y me obligaron a llevarle a Urgencias. Porque además vomitó y tenía la tripilla muy suelta.
Diagnóstico de todo junto: varicela. Pobrecito, tan pequeño, ni siquiera nos ha dado tiempo a ponerle la vacuna. En el hospital se portó genial, divertido y todo con la situación (la verdad es que la pediatra era un sol).
Recomendaciones que nos han dado y que nos han venido muy bien:
- Apiretal para la fiebre, nada de ibuprofeno. La verdad es que hemos tenido suerte y no le ha subido demasiado.
- Atarax, un jarabe antihistamínico, para los picores. De nuevo hemos tenido suerte, al ser tan pequeño no parece que le pique excesivamente y además no sabe rascarse. Le hemos visto un poco inquieto y haciendo intentos por rascarse las orejas y el cuero cabelludo, pero el jarabe le ha venido muy bien.
- Lo normal para los vómitos (que no ha tenido más) y la diarrea/tripa suelta mientras le duren, lo pongo en otra entrada.
- Mucha higiene para evitar que las heridas se infecten. Dos o tres baños rápidos al día, secarle muy bien a golpecitos, ropa de algodón, nariz muy limpia de mocos, culete impecable, etc.
- Cristalmina en las costras que le vayan saliendo para protegerle también de las infecciones.
Y mucha paciencia. Mientras no le salgan todas las costras, es contagioso, menos mal que los dos hemos pasado la varicela y los abus también, así que podemos cuidar de él sin miedo. Hemos llamado a la guardería inmediatamente para que lo sepan, espero que no se la hayamos contagiado a otros niños (aunque alguno se la contagió a él, tampoco hay mucho que podamos hacer).
Los primeros días Mario ha estado más cansado de lo normal, la verdad es que tenía ganas de jugar pero se cansaba en seguida. Le hemos dejado dormir todo lo que ha querido y ha comido las cosas que más le apetecían. Muchos cuentos, canciones y arrumacos han hecho el resto.
Poco a poco se le están secando las ampollitas, aunque las de los pliegues del cuerpo, la zona del pañal y las zonas húmedas, todavía no están secas. Parece que hace falta bastante más tiempo para que le salgan las costras en estas. Pero está de mucho mejor humor, ya no está tan cansado y se hace más llevadero. Aunque tiene una "pinta" un poco fea, lo importante es que se nota que se encuentra bien.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Currusco de pan
Este mes nos toca introducir poco a poco el gluten en la dieta de Mario. Hemos empezado a darle algún currusco de pan blanco. Como de momento no tiene dientes, lo lame y reblandece para irlo comiendo. Le encanta y además se lo pasa genial pringándose de pan todo él entero y todo lo que tiene cerca.
Se lo damos cuando estamos comiendo nosotros, porque últimamente ya no está nada en la hamaquita pero sí en la trona (le gusta verlo todo más alto, a nuestro nivel, y no quedarse tan cerca del suelo). Esto hace que durante las comidas nos mire fatal, muy enfadado por nuestra mala educación, que nunca le ofrecemos nada.... así que lo del currusco de pan le tiene muy emocionado.
Hemos vigilado que no tuviera ninguna reacción extraña después de comerlo y parece que no, pero nos quedaremos con esto unos días antes de pasar a otras cosas.
martes, 1 de noviembre de 2011
Protecciones para la casa
Además de revisar que nada peligroso pueda estar al alcance de Mario (es decir, que casi nada pueda estar a su alcance, porque te pones a pensar y todo es potencialmente peligroso en manos de un bebé de 8 meses) y de empezar a cerrar todas las puertas para controlar en qué habitación estamos todos en cada momento, hemos empezado a probar algunas protecciones especiales para bebés, porque este niño no para y es demasiado "valiente". Como se ve alto y con fuerza, se atreve con todo....
De momento hemos puesto las típicas para los enchufes, unas para puerta que son como unas esponjas que evitan que los niños puedan pillarse los dedos ya que no dejan que las puertas cierren y un cierre en forma de U para el armario de la cocina en el que tenemos todas las cosas de limpieza.
Nos falta encontrar algo para los cajones, porque se obsesiona de vez en cuando con ellos y nos da miedo que se pille una manita abriendo y cerrando. Pero de momento ninguna nos ha convencido.
Abrigo y saco para la silla
Ya ha llegado el frío de verdad, y nos han surgido muchas dudas, porque las últimas veces que salimos a la calle con frío Mario era un bebito e iba en el cuco dentro de su manta con cremallera. ¿Cómo le abrigamos ahora para salir a la calle?
Al final hemos optado por comprar dos cosas, y por utilizar una, otra o las dos, según el día que haga.
Por un lado, le hemos comprado un abriguito. Consejo: miradlo bien antes de comprarlo, porque algunos son muy monos pero imposibles de poner (mangas que estrechan, puños con gomas, forros que se pegan a la ropa, etc). Nosotros hemos estado a punto de pagar la novatada, pero ha tenido solución. Hemos cogido uno blandito, para que le sea cómodo cuando va sentado en la silla y con capucha para protegerle del frío.
Por otro lado le hemos comprado un saquito para la silla. No todos los sacos valen para todas las sillas, principalmente porque hay que poder sacar los arneses de la silla por el saco. Al final hemos comprado uno de Tuc Tuc que parece bastante universal (unos 60 euros), ya que para los arneses laterales lleva unas aberturas muy amplias con unos velcros y luego lleva unos ojales preparados para poder sacar la sujeción central a la altura que haga falta. Así nos sirve para las dos sillas.
Después de probarlo todo unos días, parece que hemos acertado...
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