viernes, 7 de septiembre de 2012

Avances con el orinal

Bueno, creo que vamos muy bien. Mario ya usa calzoncillos todo el día, sólo le ponemos pañal para dormir por la noche. Lo hemos hecho de manera progresiva: primero un rato en casa cuando estaba despierto, luego todo el tiempo que estaba despierto en casa, luego para la siesta (porque empezó a despertarse con el pañal seco y a pedir pis nada más levantarse). Y luego ya nos lanzamos por el mundo...
Los primeros días fue un problema, porque si tenía que hacer pis fuera de casa, no entendía lo que tenía que hacer porque no llevábamos el orinal, claro. Hasta que el tercer día le pusimos de pie contra un árbol y le salió por fin el chorrillo (me da pena no haber hecho una foto, con el lío que teníamos, de su cara entre susto, sorpresa y felicidad, un poema).
Hay días que todo va al orinal, hay días que tenemos algún escape. En casa no pasa nada, fuera (que hay más escapes porque está más entretenido y se le olvida pedirlo) es sólo cuestión de organizar la logística. Ahora llevamos siempre una mochila pequeña con ropa para cambiarle, una toallita por si hay que secar y una bolsa de plástico para la ropa mojada. También viene bien algo que poner en la silla de paseo o en la del coche por si se le escapa algo sentado y luego tiene que volver a sentarse y está mojado, que le da mucha rabia.
Y esta semana que ha sido un poco "rara" con la vuelta al cole, hemos visto que a veces lo usa como arma contra nosotros. Me explico, el otro día tenía caca y estaba enfadado conmigo, así que se levantó del orinal y me plantó un pino en el suelo en mitad del salón. Saliendo de la vacuna de los 18 meses (os cuento otro día), también nos hizo un pis protesta en el coche. De estos que preguntas mil veces si tiene pis, las mil veces te dice que no, y luego se lo hace encima mirándote a los ojos con cara de pillo...
Pero bueno, estamos muy contentos, incluido él sin el pañal. Nos queda el de la noche, pero esperaremos a ver que el pañal está seco o casi seco por las mañanas, cosa que de momento no pasa porque todavía hace calor y no para de pedir agua por las noches. Paso a paso.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Comunicación no verbal

Este verano hemos notado una mejoría enorme en los gestos de Mario. Por ejemplo, por primera vez reproduce casi a la perfección los gestos de las canciones que cantamos juntos y cada vez domina más variedad de gestos y de significados.
Desde que es muy pequeño cuando va a comer le hacemos el típico gesto con la mano delante de la boca. Pues este verano ha comenzado a utilizarlo él para indicarnos que quiere comer. 
Y ayer cuando llegábamos a casa después del parque y del paseo, en el ascensor ya lo estaba haciendo. Así que en broma, para que no se desesperara al entrar en casa y no ir directamente a cenar, le dijimos que primero a la ducha con papá, luego ya la cena y por último a dormir, cada cosa con su gesto. Pues nos quedamos alucinados, porque entramos en casa, se fue directo al baño y se puso a hacernos el gesto de la ducha (nuevo de ayer, que normalmente no le hablamos por mímica). Luego hizo el de cenar, y cuando ya le estaba acostando, me hizo el de dormir!!
El problema es que con lo vaguete que está para hablar, como vez que le entendemos por gestos es capaz de hacer mimo todo el día...

sábado, 1 de septiembre de 2012

Pastoreo

Nuestro gordito es un pastor desde muy pequeñito. Es decir, le gusta tener a todo el rebaño controlado y en el mismo sitio. Ya cuando estaba en la cuna se esforzaba por vernos y escucharnos a todos los que estábamos en casa (normalmente su papá y su mamá, pero a veces los abus o alguna visita) y no se quedaba tranquilo hasta que estábamos todos alrededor.
Y una vez que ha ganado en movilidad y autonomía es muy curioso ver como en nuestra casa o la de los demás va siguiendo a los miembros del rebaño a todas partes hasta que ya los tiene reunidos a todos en la misma habitación y se puede quedar tranquilo. Pone cara de "Ya está, todos controlados, ya no me pierdo nada seguro..." ¿Qué pensará?

jueves, 30 de agosto de 2012

Del 21 al 23

Pues eso, que el calzado de verano que le compramos a Mario en Junio era del número 21 y le quedaba holgado. Al pasar el verano cada vez le ha quedado más justo, pero iba bien,  y de repente se levanta, y no le caben los pies dentro!!! Juraría que el último estirón ha sido en una noche.
Hemos tenido que salir deprisa y corriendo a comprarle algo para poder ponerle en los pies, una faena, porque ya casi no queda nada de rebajas de verano y todavía están poniendo lo de la nueva temporada. Sobre todo hay zapatos para uniformes de colegio.
Y resulta que de la misma marca lleva un 23 con todas las de la ley. Claro, por eso tiene tanta hambre estos días, porque el resto del estirón ha sido por el estilo... Qué barbaridad, jaja.

viernes, 24 de agosto de 2012

Menús para Mario con casi 18 meses

Este verano ha sido un tiempo de experimentos en la cocina, porque ha sido nuestra primera experiencia de desayunos, comidas, meriendas y cenas familiares, es decir, todos lo mismo o casi lo mismo, nada de biberones, ni papillas, ni purés: comida de verdad y familiar. Por si a alguien le sirve, os cuento como nos hemos organizado con los menús.
Para el desayuno, seguimos con las galletas María mojadas en leche y con el pan tostado (blanco, integral, tipo mollete, vamos variando). Para la merienda también variamos poco: dos piezas de fruta (plátano, melocotón, kiwi, higo y paraguaya han sido las más repetidas), algún lácteo (yogur, danonino, quesito) y algo de galleta o bizcocho casero.
Con las comidas nos hemos organizado por días, de manera que haya comido legumbre dos días por semana, pescado otros dos, pollo otros uno o dos y carne uno o dos. Por ejemplo:
  • Lunes y viernes legumbre: Hemos variado entre distintos pucheros de lentejas y garbanzos pasados un poco por la batidora. También hemos probado el humus y la ensalada de judías blancas con bonito y aceitunas negras.
  • Martes: Pechugas de pollo empanadas, o a la plancha o en papillote o rellenas y al horno.
  • Miércoles: Pescado empanado o rebozado. El pez espada ha triunfado, aunque el fletán y la merluza también le han gustado mucho.
  • Jueves: Carne de cerdo o ternera. Como Mario todavía no puede comer filete, hemos probado el pastel de carne, las albóndigas, el filete ruso, las salchichas de carnicería, la hamburguesa. También los canelones o la lasaña de carne.
  • Sábado: Pescado a la plancha o al vapor. Excepto el salmón, que le encanta, el resto le resultaba sosote (lenguado, merluza), así que mezclado con verdura, o arroz o pasta. O en forma de hojaldre, pastel, empanada o tortilla.
  • Domingo: Pollo o carne en otro formato diferente que el resto de los días. Aquí también han triunfado las recetas en forma de hojaldre, pastel, empanada y el arroz con pollo.
Para las cenas, si en las comidas no ha habido huevos, tenemos huevo dos días a la semana. Casi siempre como huevo pasado por agua, huevo al plato, tortilla francesa, tortilla de patata o revuelto de verduras. Y el resto de las noches vamos complementando a las comidas con pasteles de leche evaporada, croquetas, empanadillas, quiches y pizzas caseras, arroces o pastas (aunque siguen sin gustarle mucho las pastas, algo ha comido, en total hemos intentado que comiera arroz dos veces por semana y pasta por lo menos una) y ensaladillas. Y algún sandwich y San Jacobo (que los ha descubierto y le encantan).
El postre de la comida siempre es un yogur o un yogur griego. Y en la cena depende, a veces no toma nada, a veces yogur y a veces fruta o una mezcla de las dos cosas.
La verdad es que nos hemos organizado bien, porque con los menús hechos desde el principio cocinábamos la comida y la cena de todos por la mañana, justo después del desayuno, y ya cerrábamos la cocina el resto del día y nos podíamos dedicar a estar de vacaciones. Aprovechando bien "las sobras", la comida de muchos días servía para hacer la cena del siguiente, etc. Y con la olla exprés, el horno y el estuche de vapor, no se ensucia mucho y todo se hace rápido. Esto ayuda a comer sano y a disfrutar, pero a no dedicarle mucho tiempo a la cocina en vacaciones, que a veces da pereza ¿verdad?

lunes, 20 de agosto de 2012

Operación calzoncillo

Una vez conseguido el pis de la mañana en el orinal (para lo que ha sido necesario que Mario se acostumbrara a sentarse en ese invento del demonio que tanto miedo le daba al principio y pereza después), Mario ha cogido carrerilla. Así que hemos decidido quitarle el pañal todo el tiempo que pasemos en casa para que vaya aprendiendo. ¿Por qué?
  • Cada vez le das más rabia llevar pañal, algunos cambios son batallas campales y por las noches se lo quita en cuanto puede.
  • Se pone de cuclillas para hacer pis y caca, y muchas veces nos avisa por mímica de lo que está haciendo. Y en cuanto lo hace no deja de tocarse el pañal para que le cambiemos en seguida porque l molesta estar sucio.
  • Una vez que ha comprendido lo que es el orinal y para qué sirve, lo que papá y mamá hacemos en el baño, lo que sale de nuestros cuerpos, etc; parece que ha asumido con mucha naturalidad que es el siguiente paso.
Le hemos comprado un paquete de 8 calzoncillos (que culo más bonito se le ve sin los pañales, qué gracioso) y nos hemos puesto manos a la obra. La caca la ha controlado en seguida, le da tiempo a avisarnos y a que le pongamos en el orinal. De momento no se nos ha ido ninguna fuera!
El pis, claro, es más complicado. Unos van dentro y otros se le escapan, normalmente porque nos avisa cuando ya se está mojando o porque si está muy entretenido con algo se le olvida avisarnos. Otro problema con el pis es que a veces nos avisa, le sentamos en el orinal y si no le sale enseguida, se levanta y se va. Y a los dos minutos se lo ha hecho encima. Para esto hemos probado a entretenerle con algún libro o juguete el tiempo suficiente para que le salga o algo que parece infalible, a hacer pis nosotros a la vez, con lo que le sale automáticamente a él el suyo (sin embargo los grifos no funcionan...).
Por lo que estamos viendo, esto hay que hacerlo con el buen tiempo, porque no me quiero imaginar en pleno invierno con cada escape, la cantidad de ropa que se moja y que hay que cambiar y lavar. De hecho, tenemos que comprarle algún calzoncillo más porque si se da mal el día, puede mojar muchos y que no de tiempo a lavarlos.
De momento estamos contentos con cómo van las cosas y vamos a seguir. Por supuesto él está muy orgulloso de sí mismo y muy involucrado. Cada vez que nos avisa le hacemos fiesta y si encima tenemos "premio" en el orinal, lo vaciamos juntos, decimos adiós, tiramos de la cadena y hacemos todo un ritual que le encanta. A ver si aprende las palabras pis y caca pronto y nos puede avisar con algo más que con mímica, pero vamos, que es muy expresivo y de momento está siendo más que suficiente para correr a por el orinal.

domingo, 19 de agosto de 2012

Dormir con osito

Mario nunca ha dormido con nada en la cuna, pero desde hace unos días nos pide una "almohada". Pues a continuación nos ha pedido al osito Carlitos, que estaba en su habitación desde que nació, pero de decoración, un peluche blanco muy mono al que nunca había hecho mucho caso hasta ahora.
En plena ola de calor el gordito se duerme todas estas noches tan feliz abrazado a su osito de peluche, y si en un arranque de agobio se lo sacamos de la cuna mientras duerme (hay que tener en cuenta que es muy caluroso y que en pleno invierno el problema es que se nos destapaba), al despertarse para pedir agua nos lo vuelve a pedir.
La verdad es que algunas noches Mario nos ha llamado nada más acostarse para que le hiciéramos algún cariñito, no por sed. Y ahora como se queda con su osito, ni eso, le acostamos y no sabemos nada más de él hasta que nos llama para pedir agua. ¿A lo mejor se sentía solo en la cuna? ¿De dónde ha salido lo del osito si nunca lo hemos hecho y no lo ha visto en ningún sitio? ¿Es instintivo? La verdad es que me parece super curioso...

jueves, 16 de agosto de 2012

Rutina de verano

Mario está acostumbrado a la rutina, por lo que desde que dejó de ir a la guardería tardó como tres días en hacerse su rutina de verano. Y la verdad es que está con cuerpo de vacaciones y es una maravilla.
Se está despertando todos los días entre las 8 y las 9 de la mañana, aunque algún día ha llegado a dormir casi hasta las 10. Lo único malo de las noches es que desde que comenzó el calor nos llama para beber agua, a veces en una o dos ocasiones, pero alguna noche nos llega a llamar seis o siete veces (por lo menos la bebe con los ojos cerrados y se vuelve a dormir, pero a nosotros no nos deja descansar bien).
Desayuna y se pone a hacer las cosas de la casa con nosotros (le da igual limpiar, que hacer la compra, que hacer la comida, que hacer las camas, él ayuda en lo que puede toque lo que toque). Luego vamos un rato a la piscina y entre las 13 y las 13.30 está comiendo. Justo después de comer, como está reventado de toda la mañana sin parar, se echa una siesta de un par de horas (y eso que pensábamos que se habían acabado las siestas cuando empezó a andar). Se levanta con hambre y sed, por lo que suele beber un buen vaso de agua y suele picar alguna galleta. Al rato ya se toma su merienda, jugamos y leemos, y volvemos a bajar a la piscina. A las 20.30 más o menos subimos, se ducha con su padre o conmigo o con los dos, cena y a entre las 21 y las 21.30 está durmiendo. Algunos días vamos antes a la piscina y antes de la cena nos damos un buen paseo, pero depende del tiempo que haga.
Esta rutina ha cambiado un poco los días que hemos podido hacer algún plan para salir de excursión, pero la verdad es que con este calor, poco hemos hecho. Y él se lo está pasando estupendamente, que es lo importante, no hay más que verle.

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