martes, 13 de noviembre de 2012

Demostraciones de afecto

Tenemos la suerte de que Mario sea un niño bastante cariñoso (suerte porque a nosotros nos encanta, claro), por lo menos con nosotros y obviamente, cuando le apetece a él.
Hasta hace bien poco si le pedías un beso venía y te pegaba la cara para que se lo dieras tú a él. Las raras excepciones eran los ataques de amor que le entraban conmigo de vez en cuando y que me hacían ganarme un "buen morreo baboso" como premio.
Pero últimamente le puedes pedir un abrazo, y ya lo entiende. Y cuando le pides un beso, en muchas ocasiones te lo da a ti en lugar de ponerte la cara. También da algún chupetón de vez en cuando y golpecitos cariñosos (que hay que saber esquivar cuando van a la cara... porque pican).
Lo bueno es que ha ampliado un poco el círculo y ya no se prodiga sólo con mamá y papá, también con los abus y con sus muñecos. Últimamente está muy tierno con todo lo que tenga pinta de bebé o animalito, y se abraza y da besitos. ¿Qué se le pasará por la cabeza?

sábado, 10 de noviembre de 2012

Comer solo

Es lo que está haciendo Mario en la guarde hace unas semanas.Nos pidieron que llevara el babi ya, se lo ponen para la comida, y se sirve él mismo. El babi acaba las semanas que podría andar él solo, pero para eso está. Y Mario tan orgulloso de sí mismo, que ahora como mucho nos deja cargarle los tenedores. Con ciertas comidas es un caos todavía (¿cuántos granos de arroz caben en una cuchara?), pero aprende muy rápido y las verdad es que da gusto poder hacer cosas por la cocina mientras él cena. O desayunar o comer todos a la vez, cosa que cada vez hacemos más los fines de semana.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Huelga de orinal

Es lo que hemos tenido durante unos días y ha sido una desesperación. Mario se lo ha hecho todo todo todo encima durante unos días, sin ningún tipo de complejo. No ha pedido el orinal ni una sola vez. Y esto no nos pasó ni el primer día que le quitamos el pañal...
Encima ha coincidido con unos días de lluvia, y no hay manera de lavar y secar tanta ropa, ni con los radiadores. Así que algún día Mario ha terminado con unos modelos de lo más exótico.
Tal y como ha venido se ha ido, y creemos que tenemos una explicación, pero claro, es cosa nuestra, nada seguro. Hemos tenido algún día malo en todo el proceso de quitar el pañal, normalmente ha sido por protesta (porque estaba enfadado con nosotros por algo) o por malestar (dientes, sobre todo). Pero esto implicaba algún pis o caca, y algún día aislado. No todo y tantos días. 
La única vez que nos había pasado esto fue cuando le confundimos por hacer las cosas diferentes en casa y en la guardería, cuando empezamos a llevarle sin pañal a clase y le sentaban en el orinal cada 15 minutos.
Y resulta que investigando, justo estos días la cuidadora de Mario ha estado de vacaciones y Mario se ha quedado con una chica nueva que además no le conocía de nada. Todavía es el único con calzoncillo en su clase, por lo que sospechamos que las cosas se han hecho diferentes y Mario se ha vuelto a liar. Con mucha paciencia en casa, volviendo a insistir con las rutinas de siempre, y al volver Raquel a la guarde, parece que todo solucionado. Un descanso para la fregona, para la lavadora y para nosotros, uf.

martes, 6 de noviembre de 2012

Recién levantado

Hasta hace unos meses, Mario se despertaba y le traíamos siempre a la cama a remolonear un rato con nosotros. Si hacía falta nos despertábamos un poco antes para no renunciar a esos minutos en los que todavía estaba medio dormido y se arrimaba buscando calorcito.... Mario es cariñoso, pero la verdad es que en todo el día no te pegaba los achuchones de recién levantado.
Pero desde el verano, se despierta con un hambre que da calambre. Así que ya desde la cuna te hace el gesto de comer, y si le sacas y no enfilas a la cocina directamente, te monta una bronca que parece que le están matando. Por lo que hemos renunciado a nuestros momentos de retozo por las mañanas.
Eso sí, ahora los fines de semana, le despertamos de la siesta y nos vamos directamente al sofá para recordar viejos tiempos, los tres amontonados un rato mientras termina de despertarse. Es una gozada.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Hablando con la tele

Mario se pone muy gracioso cuando encendemos la televisión, porque se queda mirando y diciendo cada cosa que reconoce: abua (el mar, una piscina, una bañera, un vaso, la lluvia, no se le escapa una), bua bua (con todos los animales, aunque no sean perros), mama y papa (mujeres y hombres jóvenes), abu (mujeres y hombres más maduros, sobre todo hombres con bigote como su abu), pinta (cada vez que alguien escribe o dibuja algo), etc. Y el otro día pilló un anuncio de foie gras y se levantó como un rayo, se puso delante de la tele y empezó a aplaudir y a decir hmmmmmmmm. Claro, al final nosotros no vemos nada y le miramos a él...

miércoles, 31 de octubre de 2012

El cambio de hora en un niño

Esta semana andamos un poco descolocados con el tema del cambio de hora. El primero que le tocó vivir a Mario fue a horario de verano, y lo más crítico fueron las horas de las tomas (por aquel entonces, esperar al bibe unos minutos de más podía ser un drama, así que había que calcular bien...).
El segundo, que fue a horario de invierno, nos pilló en una época de no dormir, porque estábamos entre faringitis, varicelas y demás. Así que no notamos nada. Y el siguiente cambio a horario de verano, no supuso ningún problema.
Por lo que nos ha sorprendido el problema de horario de esta semana, el pobre Mario no se aclara. Se nos levanta a las seis y media de la mañana y no hay manera de que vuelva a dormir. E independientemente de lo que pase con la siesta, a las siete de la tarde ya esta muerto de sueño y nos cuesta horrores que aguante hasta acostarle. Como encima se hace de noche, nos mira como diciendo "malos padres, no me hagáis trasnochar, por favor llevadme a la cuna". Después de probar combinaciones varias de horarios y siestas nos hemos resignado: ya cogerá el horario poco a poco, es cuestión de ritmos y hay que tener paciencia.

lunes, 29 de octubre de 2012

Caca que quema

Eso tuvo Mario ayer por la mañana, vaya disgusto. Parece que le están saliendo todos los colmillos y todas las muelas a la vez (ojalá, ¡seguro que luego es un piquito de nada!). Está otra vez con muchas babas, dolor, rojeces, pidiendo el chupete todo el tiempo y con mucha sed.
Y las babas ácidas de ayer, le hicieron granitos/ampollas en la barbilla (estamos con la crema de Leti AT4, que le suele ir muy bien para la piel de la cara?. Al rato pidió caca y en cuanto le empezó a salir en el orinal, comenzó a llorar. No hubo manera de consolarle, para limpiarle fue un suplicio (ni con toallitas, ni con agua tibia, ni con la mano, ni con todo el cuidado del mundo). Cuando me lo llevé al cambiador para ver bien lo que pasaba, es que se había quemado.
Todo el culete rojo escarlata y lleno de los mismos granitos/ampollas que la barbilla. Y lo mismo las ingles y los huevecillos. Un cromo el pobre.
Le terminé de limpiar, le soplé y le puse crema de Avene. Repetimos con la crema todo el día (alternando con Calenduflor) y se ha levantado un poco mejor. Ayer no le dimos nada ácido para comer y empezamos con la homeopatía de la dentición. Pero no ha hecho caca en casa, así que espero que en el cole haya sido un poco mejor que la de ayer o que ya la haga con nosotros por la tarde. Vaya cosas malas que les pasan a los gorditos, pobres.

domingo, 28 de octubre de 2012

Por fin hacia delante

A Mario le trajeron los Reyes un "bólido", el típico coche para ir con las piernas a los lados correteando. Se lo guardamos en el trastero y cuando cumplió un añito y ya le empezaron a llegar los pies al suelo en condiciones, se lo subimos a casa. Durante mucho tiempo ha sido uno de sus juguetes preferidos, lo lleva y lo trae por toda la casa tirando de él, arrastrándolo, en volandas. También se levanta el asiento, así que es un escondite estupendo para todo tipo de tesoros. Pero sólo se subía en él si alguien le empujaba o tiraba, vamos, casi nunca.
Este verano, empezó a subirse él solo (y a bajarse como podía), pero se pillaba unos mosqueos de impresión porque sólo sabía andar hacia atrás. Un misterio, porque lo hacía estupendamente, pero no había manera de que se moviera hacia delante. Se lo intentamos enseñar de mil maneras diferentes, pero como no le salía, todo eran disgustos. Así que no insistimos, lo cogía cuando quería y optamos por ignorarle y dejar que fuera marcha atrás o a la pata coja, como él quisiera. 
Y por fin hace unos diez días, la cosa ha empezado a funcionar, y ya vamos para delante. Y para los lados, y cogiendo curvas, y dando saltitos. Vamos, que está hecho un Fitipaldi. ¿Qué les hará click en la cabeza con ciertas cosas? Es un misterio.
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