domingo, 29 de abril de 2012

Un diente más

Hemos pasado una semana espantosa y todo por un diente más en la encía de abajo. Mario ha estado pasando unas mañanas regulares y unas tardes horribles. Nos ha pedido el chupete constantemente, cosa rara rara en él. Ha estado muy sensible, muy necesitado de atención, muy protestón y muy llorón. Las noches, no podía dormir, muchas las ha pasado con Dalsy. 
Y los últimos días ha estado con fiebre de hasta 38.5, pero sólo a veces. Por fin le ha roto la encía y está eufórico, se encuentra bien por fin y no para de reír y de jugar. Pensábamos que le iban a salir todos de golpe, ¡pero sólo ha sido uno! Qué barbaridad, la que le ha liado.

viernes, 20 de abril de 2012

Espachurrar

Es lo que hacemos últimamente con las comidas de Mario, en vez de pasarlo todo por la batidora, lo espachurramos o machacamos y se lo come estupendamente. Sigue sólo con los 4 dientes de arriba y los 2 de abajo, pero la encía de abajo se le ha endurecido mucho (por eso ha estado babeando tanto) y con eso se apaña estupendamente.
La comida que más ha cambiado con esto ha sido la merienda, que ya no es una papilla de frutas sino un par de piezas espachurradas con el tenedor. Y cuando se las termina, normalmente todavía le queda hambre para un Danonino, un yogur, un quesito o una galleta.

jueves, 19 de abril de 2012

Como de toda la vida

Parece que Mario ha estado andando siempre, como llevaba tanto tiempo de pie y “practicando” agarrado de muebles y de un dedo, ahora resulta que sabe ir para delante, para detrás, ir deprisa, levantarse cuando se cae sin agarrarse a nada, subir y bajar escalones (con cuidadito). Nos tiene alucinados.
Y parece que él tampoco se lo cree, está encantado, todo el día para arriba y para abajo. Ya no quiere dormir siesta, no hay manera, sólo para en las comidas y cuando duerme por la noche. Que cae rendido, claro.

lunes, 16 de abril de 2012

Primeros pasos

¡Por fin! Mario ha dado sus primeros pasos solo, se ha arrancado y del todo. Estaba en casa conmigo y se puesto a tocar la zambomba con un cucharón de madera de la cocina y un vaso de plástico. Y estaba tan emocionado que no se ha dado cuenta, se ha puesto a caminar si sujetarse y ya está. A partir de ese momento se ha pasado todo el día andando, dando paseítos por el salón y por el pasillo tan contento.
Hasta ahora había dado algunos pasos seguidos, pero en cuanto se daba cuenta de que iba solo, se sentaba en el suelo. Hoy ha descubierto que no pasa nada y está encantado. Da gusto verle, cuando va caminando va tan contento que no deja de parlotear y hacer ruiditos.

viernes, 13 de abril de 2012

Tomando el pelo

Mario es muy juguetón, siempre lo ha sido. Pero últimamente nos ha sorprendido con dos cosas de "persona mayor". La primera es que ahora se esconde él solo y hace cucú detrás de las puertas y de los muebles, y ruidos como si te asustará.
La segunda, es que te intenta tomar el pelo, por ejemplo, viene a darte algo y cuando lo vas a coger, te lo retira y se muere de la risa. O se lo esconde por donde puede, o te lo cambia por otra cosa. Para comérselo.

martes, 10 de abril de 2012

Vacaciones

Esta Semana Santa lo hemos pasado muy bien. Hemos estado mucho en casa porque ha hecho muy mal tiempo en Madrid, pero hemos jugado mucho, leído cuentos, aprendido cosas nuevas, comido torrijas (le hemos hecho una a Mario con su leche y le dábamos un poquito cuando comíamos nosotros, la jaleaba de lo que le ha gustado) y en general, descansado.
Hemos echado un poco en falta poder ir al parque, pero por primera vez hemos comido fuera de casa (en restaurante) con Mario y le ha encantado la experiencia. Y hemos visto a familia y amigos. Mario de momento no se atreve a caminar él solo, pero no hay prisa, ya se lanzará. 
Lo bueno es que aún así, la vuelta al cole ha sido alegre y muy divertida, menos mal, porque después de tantos días todos juntos nos daba un poco de pena que no le apeteciera volver a su rutina, pero la verdad es que se lo pasa tan bien, que no ha protestado nada al quedarse allí. Unas vacaciones redondas, qué bien (y sólo nos hemos puesto Mario y yo malos al final pero nada grave).

lunes, 9 de abril de 2012

Estreñimiento

Mario ha sido un reloj desde pequeñito, con esto hemos tenido mucha suerte. Siempre hace una caca después de desayunar, y luego depende del día, suele hacer una o dos más. Pero estas vacaciones se nos ha estreñido por primera vez.
Desde que hemos visto que no hacía caca hemos empezado a modificar un poco su alimentación, aunque Mario ya toma normalmente mucha fruta y fibra en general, y bebe mucha agua porque le encanta. Y después de unos días, nada de nada. También hemos probado a dejarle sin pañal a ratos (cosa que no le gusta nada porque le desconcierta mucho), a darle masajitos, a intentar estimularle, pero nada.
Al final hemos tenido que ponerle un supositorio de glicerina. Ha sido toda una experiencia. Ya le habíamos puesto antes los de la tos, pero estos son un poco más grandes. El problema es que tienen que aguantar unos minutos dentro para que hagan efecto, y claro, el reflejo del gordito fue apretar en cuanto pudo.
La primera vez, un desastre, se lo hemos puesto en el cambiador, le hemos dejado tumbadito de lado apretándole el culete y hemos aguantado entreteniéndole 10 minutos. Cuando han pasado nos hemos dado cuenta de que “había encontrado un hueco” y que tenía el supositorio entre los cachetes del culo, probablemente casi desde el principio, por eso estaba tan tranquilo. Así que hemos tenido que ponerle otro y apretarle mejor el culete, al final le  cogí yo en brazos porque se disgustó mucho. Pero cantando y haciéndole cositas, ha aguantado los 10 minutos. Casi se me duerme el pobre.
Le ha venido muy bien, ha hecho caca dos días seguidos y parece que le ha salido el tapón que tenía. De todas formas hemos pasado del zumo de naranja de la merienda a por las mañanas, se lo toma en ayunas antes del desayuno. Y estaremos pendientes estos días por si acaso se repite, aunque yo creo que han sido las babas, estos días tiene muchas otra vez y me temo que en vez de soltarle la tripa como otras veces, esta vez ha sido lo contrario.

sábado, 7 de abril de 2012

Manotazos

Estos días de vacaciones nos hemos tenido que poner serios en algunas comidas. Como contaba en una entrada anterior la capacidad de Mario para comunicarse con nosotros a pesar de no poder utilizar palabras, ha mejorado mucho en los últimos tiempos. El problema es que cuando no le entendemos o no consigue lo que quiere, se enfada. Estos enfados suelen ser muy ligeros por casi todos los temas, excepto por las comidas, algo que Mario se toma muy en serio, y últimamente más, que se nos ha vuelto un tragaldabas.
Cuando está en la trona y no quiere algo, o quiere algo como comer él solo ciertas cosas o meter la mano en la comida o darle la vuelta al plato, o  se enfada mucho cuando se terminan las cosas (como el huevo pasado por agua o el yogur, se monta un drama), supongo que se siente un poco frustrado o encerrado entre los arneses, la mesita, el babero, etc. Y pega manotazos. El primer día pensamos que fue sin querer, pero se ha repetido en varias comidas, se los pega al vaso, al plato o a nosotros, y nos ha tirado alguna cosa al suelo más de una vez.
Así que hemos optado por avisar la primera vez que lo hace, muy serios y explicándole lo que está haciendo mal, indicándole cómo nos puede decir las cosas sin necesidad de manotazos. Algún día con esto se ha calmado y ya está, pero si ha repetido manotazo una segunda vez, se acabó la comida en ese momento. Cuesta, porque nunca lo habíamos hecho, pero no se va a desnutrir…. Mientras recogemos el estropicio o las cosas que no ha comido, le dejamos en la trona y le ignoramos. Suele pillarse una buena rabieta y cuando le bajamos, o sigue un rato hasta que se le pasa o nos ignora él a nosotros. Tampoco estamos "enfadados" con él mucho tiempo, hemos comprobado que tiene memoria de pez y que al cabo de unos pocos minutos el pobre ya ni se acuerda de lo que ha pasado. Por cierto, que es muy curioso ver cómo intenta reconciliarse con nosotros últimamente si hace algo que sabe que no debe: nos echa los brazos, nos dice hola, nos hace caída de ojos. Qué rápido aprenden!!
La verdad es que parece que ha sido mano de santo, parece que en los 4 ó 5 primeros días de las vacaciones se le ha quitado la maldita costumbre y estamos haciendo las comidas mucho más tranquilos y de buen humor. Va aprendiendo a decirnos de buenas maneras lo que quiere y lo que no, y es el tipo de cosa que mejor cortar desde un principio.
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