martes, 23 de junio de 2015

Discusiones filosóficas (XI)

Uno de los dos últimos días de cole, al levantarle por la mañana "Mamá, no es justo, ¿qué has hecho? Ayer el cole fue larguísimo y esta noche ha sido muy rápida" "Yo no he hecho nada mi vida, eso es que hace calor, estás cansado y te parece que el cole es más largo y la noche es más corta, pero el tiempo siempre es igual". Cara de sospecha por su parte, no sabe si creerme, para Mario lo bueno y lo malo siempre son cosa mía.... "Bueno mamá, da igual, te quiero cuarenta y mil" "¿Y eso es mucho?" "Todo". Asunto arreglado :-)

domingo, 21 de junio de 2015

La época más rara del año

Para muchos de los que somos padres, es esta ¿verdad? Rara, loca y agotadora. Por un lado, te alegras mucho de que los enanos estén de vacaciones. Si todos son como el mío, por mucho que en este primer curso en el cole ha estado feliz y encantado de la vida con todo (ni un solo día ha entrado llorando a clase o triste, al contrario, las únicas lágrimas han sido algún día por no ir si era fin de semana o estaba malo), el final se le ha hecho largo.

Las últimas semanas ya se le notaba que le apetecían vacaciones y es una gozada pensar que ahora tiene tres meses por delante para aburrirse, descansar, comer en casa. Pero por otro lado, nosotros no estamos de vacaciones todavía, así que es una época agotadora en la que tienes que estar a todo: trabajo y vacaciones a la vez, una locura, jornada doble. O triple. Así que corremos más para llegar a todas partes y dormimos menos.

Esta época rara comenzó buscando campamento para Mario, pero no lo encontramos. Tiene 4 años recién cumplidos y la mayor parte de los campamentos de los coles públicos este año no se han abierto, sólo los bilingües, en los que ha habido muy pocas plazas. Entre los privados relativamente cerca de casa o del trabajo dos opciones: o meterle en una guardería (entre cuatro paredes todo el día y rodeado de niños más pequeños) o en uno de los organizados en los polideportivos (todo el día al aire libre realizando actividad física y con niños de hasta 12 años en el mismo grupo). Las dos cosas tienen ventajas, pero también muchos inconvenientes, así que no nos decidíamos. En cuanto sea un poco mayor disfrutará mucho con los campamentos deportivos, pero ahora no sabe nadar bien, no sabe echarse la crema para el sol (y necesita mucha, parece vikingo...). Al final los abus vinieron al rescate y nos propusieron quedárselo tres semanas por las mañanas.

Con eso y haciendo malabarismos varios, nos organizamos este año. Pero yo me escucho a mi misma todo el día "ahora cuando termine esto", "en cuanto pueda juego", "ya mismo comemos" o "en un rato bajamos a la pisci". Y es muy cansado, preparar comidas mientras contestas un email, corregir exámenes poniéndote el bikini, lo de todo el año pero multiplicado por 100. Paciencia para todos y a pensar que lo que viene después son las vacaciones, las de verdad!


viernes, 22 de mayo de 2015

La zzzzzzzzzzzzzeta

Mario habla mucho, y en general muy bien, le encanta aprender palabras nuevas y expresarse con propiedad. Pronuncia bien casi todos los fonemas excepto el "z" que le sale como una "s".

Hasta ahora nos parecía adorable y muy dulce, y como era pequeño no le habíamos corregido. Su color favorito es el asul, su comida favorita el arros, etc. En el cole tienen logopeda los miércoles por la tarde ("la profe de hablar bien") y ya había valorado que Mario tiene este problema, pero de momento no nos habían dicho nada más.

Como hemos visto que la cosa no cambiaba y mi madrina es una logopeda estupenda hablamos con ella y nos dio tres consejos.
  1. Empezar a solucionar el problema con este fonema ahora, si se hace mayor y no lo soluciona, le costará más y probablemente en algún momento alguien se reirá de él, por lo que será peor para su autoestima.
  2. Solucionarlo haciendo que saque la lengua entre los dientes, que es la diferencia entre la "s" y la "z" (ya lo habíamos probado en casa para ver qué podía ser...).
  3. Trabajar todos los días un rato el sonido y corregirle en ese rato, pero dejarle en paz el resto del día.

Dicho y hecho. Una tarde que estábamos solos, saqué el libro de cuentos con la letras y leímos varios cuentos incluido el cuento de la Z. Vimos juntos lo bien que le salían todas las letras pero le hice repetir palabras con la Z hasta que entendió que la decía diferente a mi. Así que sólo nos faltaba aprender a decir bien la Z!

A partir de ahí estuvimos un rato haciendo juegos y guarrerías varias con la lengua para sacarla entre los dientes y decir bien la Z. Se me hizo pis encima de la risa que le entró haciendo moscardones, el sonido del exprimidor para hacer zumo de zanahoria y zambomba, inventando palabras super-largas y llenas de Z (en homenaje a mi abuelo Juan: zopozorrocozoncito). Las dos tardes siguientes lo volvimos a hacer y ya le salía el sonido casi siempre. Con un par de tardes más (10 minutos por tarde), ya siempre.

Desde ese momento, ya no me he puesto más "a propósito". Ahora todos los días, en algún momento (la ducha, la cena, jugando con la tableta) él solo se acuerda y se pone a decir toda la lista de palabras que se sabe con la Z. Me deja toda escupida, pero las dice bien casi todas. A veces llamamos por teléfono a la abu y le suelta toda la lista, o la grabamos en el móvil y luego la ve.

Y ahora estamos en la fase en la que cada vez que dice una palabra con ese fonema, se da cuenta de que lo ha dicho mal, como S, nos mira con cara de pillo, y la intenta repetir bien. El azul ya lo tiene controlado, igual que el zumo. Todavía le cuesta la Z al final, como la de arroz. Pero en un mes, la mejoría ha sido espectacular, así que poco a poco.



miércoles, 22 de abril de 2015

Operación de fimosis en un niño

Desde las primeras revisiones pediátricas de Mario, hemos preguntado acerca de su "churra" (es como  finalmente está bautizada en casa), ya que hay muchos casos de fimosis en la familia y notábamos muchas adherencias. La respuesta de todos los pediatras ha sido siempre que no nos preocupáramos, que era muy pronto y que hasta los 3 ó 4 años esas adherencias son normales y suelen desaparecer solas. 

De vez en cuando después del baño, hemos ido intentando, con cuidado, ir quitando esas adherencias, pero la verdad es que eso se mueve poco. Y en la revisión de los 4 años, cuando fuimos a ponerle la vacuna, le volvimos a preguntar a la pediatra. En esta ocasión, nos mandó al urólogo para que le valorara.

Y al ir al urólogo pensando que nos iba a mandar una crema, etc. nos dice que eso no tiene remedio y que le tenemos que operar de fimosis. Eso sí que es pasar de 0 a 100 en pocos segundos....

Total, que estuvimos hablando con él, nos dijo que el caso de Mario no tiene solución si no es quirúrgica (tampoco hay muchas alternativas a la operación más que la crema de corticoides y los "tirones")  y que nos recomienda que le hagamos la operación antes de los 7 años. Después de mucho leer y de pensarlo bien, hemos decidido esperar hasta los 6 ó 7 si su fimosis no nos da problemas antes (que normalmente tienen que ver con infecciones o con molestias al orinar). Ahora tiene 4 recién cumplidos y nos va a ser mucho más complicado explicarle todo bien para que no se asuste (hospital, anestesia, recuperación). ¡ Ni siquiera le hemos hecho todavía un análisis de sangre nunca!, no nos ha hecho falta. Cuando llegue a esa edad, volveremos al urólogo y si las cosas no han cambiado, que me temo que no, aprovecharemos una semana tranquila, después de las vacaciones de verano, antes de las vacaciones de Navidad o algo así, y se tendrá que operar. No es nada grave, pero que penita nos da sólo pensarlo.

miércoles, 15 de abril de 2015

De niño, de niña

Desde que Mario nació hemos procurado no hacer distinciones entre juegos, juguetes, cuentos, tareas, etc. y no clasificarlas como de niño o de niña, que es algo que nos da mucha rabia. Cuanto daño nos hacen ese tipo de etiquetas desde pequeños y  nos gustaría criar a una buena persona que no hiciera distinciones entre hombres y mujeres, ni ahora ni cuando sea un adulto.

Él nos ve en casa hacer de todo a los dos, así que ve normal que su padre planche o que yo arregle un ordenador, con eso no tiene prejuicios. Mario ha tenido muñecas para hacer de papá, le encanta jugar a la compra y las comiditas, y también ha tenido su escoba, su fregona y demás. Como parece que nos quedamos los tres, tenía una Nancy guardada de cuando era pequeña, me acordé de ella y se la saqué hace un tiempo. Le encantó, así que se la ha quedado y de vez en cuando la viste, la pone de profe de un cole imaginario, la saca de paseo. Le encantan los coches, los rescatadores y los super héroes, igual que el deporte y hacer el bruto, pero también este tipo de juegos y juguetes, con los que disfruta mucho. Igual que le gusta Frozen y la princesa Sofía o los osos amorosos, por poner algunos ejemplos.

Pero reconozco que no es lo habitual y que incluso a nosotros se nos escapa a veces. Recuerdo que cuando fuimos a comprarle un vasito de agua para el cole acababa de descubrir la princesa Sofía y escogió uno de princesas, muuuuuuy de princesas. Y no me di cuenta y le dije que ese era de chicas y que si no prefería otro. Así que puso cara de pena, y lo cambio por uno de Dusty, que es el que tiene este año. Y sé que le encanta, pero no fue su primera opción, fui yo la que le hice cambiarlo. Me di cuenta enseguida y me arrepentí, por lo que no he vuelto a hacerlo, vaya tontería, que beba en el vaso que le da la gana!. Aunque sí es algo normal en el cole y con otras personas, por lo que a veces me pregunta si algo es de niño o de niña. Yo siempre le pregunto ¿tú que crees? Y me suele responder que de los dos, porque casi siempre lo pregunta cuando le apetece hacer algo que él supone que es "de niña". Pobre.

Otro ejemplo. Yo antes bailaba, y además iba muy a menudo a ver ballet y todo tipo de danza. Pero no había podido ir desde que Mario nació. El otro día por fin compré una entrada para ver a la Compañía Nacional de Danza, y como era el domingo a las 18.00 fuimos los tres hasta el teatro, yo entré a ver el espectáculo, y padreprimerizo y Mario se dieron una vuelta y merendaron algo para luego recogerme a la salida. A Mario le encanta la música, la danza y el teatro (hacemos muchas cosas en casa y ya le hemos llevado a ver alguna cosa fuera), pero esto no era un espectáculo para niños. Y se disgustó mucho porque no podía entrar conmigo, me decía que el plan de las chicas (ver la danza) era mucho más chuli que el de los chicos (merendar, y eso que comer le encanta) y que yo tenía mucha suerte. Ya le explicamos que no era plan de chicas y de chicos, que era plan de mayores y de pequeños, y que otro día íbamos los tres juntos a ver algo que fuera bonito para él.

Pero claro, cuando por su cumple dijimos que el año que viene quería hacer de extra-escolares kárate y danza, todos los padres de sus amigos se rieron e hicieron comentarios jocosos (acerca de los bailarines raritos, claro) y seguro que se enteró. Nosotros nos quedamos a cuadros, pero no dijimos nada.

Así que no sólo es lo que hacemos y decimos en casa, o el ejemplo que damos. Eso es muy importante, y lo sabemos, pero también está todo lo que le rodea, que con este tema por ejemplo, no es nada bueno. Por ejemplo, si el año que viene le apuntamos a danza, ya me puedo imaginar que sólo tendrá compañeras y que más de una vez le harán comentarios estúpidos. Como los que escuchamos un día en la piscina el verano pasado cuando jugaba con una amiguita con coches y camiones y su madre pretendía que dejara de hacer el bruto y cogiera a sus muñecas (que le bajaba todas las tardeas, aunque siempre terminaba jugando con los juguetes de Mario). Es una pena, pero es lo que hay.



viernes, 10 de abril de 2015

Estreno de los cuatro años y desconexión

Me parece mentira que haya pasado tanto tiempo desde mi última entrada, pero es que se nos ha pasado volando... Y no he tenido ni un segundo para sentarme a escribir.

Mario cumplió cuatro años y lo celebramos con una fiesta en casa como la del año pasado (los cumpleaños en época de nieves no dejan muchas opciones). Pero este año la disfrutó todavía más, decidiendo a quién invitaba, pensando cómo decorar y preparar la mesa, haciendo sandwiches y dulces para sus amigos. Es todo un anfitrión. Al final vinieron cuatro amigos: dos de la urbanización y dos del cole. Todo salió bien y disfrutaron mucho juntos. Y nosotros viéndoles.

Después hemos pasado todos por una gripe, mucho trabajo, hicimos un viaje que otro día os cuento, la vacuna de los cuatro años, y unas vacaciones estupendas que hemos disfrutado mucho en casa comiendo torrijas, viendo procesiones, yendo al cine y aireándonos en general, que hay que ver el buen tiempo que ha hecho. 

Mario ha pegado otro salto, las conversaciones que tenemos con él son casi de adulto, no deja de hacernos preguntas super-complicadas, ha crecido bastante (ahora está en 1.07 más o menos), cada vez escribe más palabras. Y estas vacaciones le hemos quitado el ruedín de la bicicleta y ya va completamente solo, hasta para arrancar y parar! Otra etapa.

jueves, 26 de febrero de 2015

Criterio

Tener criterio me parece muy importante, y desde que Mario es muy pequeño, estamos intentando que tenga el suyo propio. Cada vez se enfrentan a ciertas cosas antes, y me parece muy importante que cuando eso llegue, Mario tenga criterio para decidir lo que debe y no debe hacer. Porque en ese momento no vamos a estar a su lado....

La manera más sencilla de que los niños desarrollen su propio criterio es dejar que hagan sus propias elecciones y que tomen sus propias decisiones, a pequeña escala. ¿Qué prefieres, eso o lo otro? ¿Qué te gusta más? ¿Qué quieres hacer tú? Y claro, luego pedirle que te explique por qué. Es muy gracioso escuchar como justifica algunas de sus decisiones, con la comida, con el juego, con la ropa, con los amigos. Pero lo hace, y eso está genial.

En nuestro caso además suele ser la forma mejor de evitar que se ofusque o que se enrabiete  con algo (cosa que pasa poco, de todas formas): en el momento en el que siente que le das alternativa y que puede elegir él, aunque sea entre dos opciones y ninguna la que él quería inicialmente, pero si siente que le preguntas y que su opinión cuenta, se le pasa el enfado rápido.

Así que cuando en su cole ha habido que votar por la jornada continua o intensiva, ya que ellos tienen jornada partida, le pregunté qué prefería. Me dijo lo que yo sospechaba, que prefería todas las clases juntas, y luego ya comer y jugar hasta que le recojamos.

A nosotros la jornada intensiva nos parece lo mejor y hemos votado que sí. ¿Nuestro criterio?
  • El horario sigue siendo el mismo, de 9 a 16 con posibles extensiones, la diferencia está en cómo se reparten las horas dentro de ese horario. Afecta a nuestros hijos, pero no a los padres y a sus trabajos y rutinas.
  • Mario lo prefiere y tiene razón: todas las clases juntas y hasta el día siguiente, cuando acabo, me relajo, a comer y a jugar y no tengo que volver a clase. Y ahora no es crítico, pero cuando tengan que estudiar más adelante, mi opinión como profe, es que para ellos es más productivo, las clases de después de comer, sobre todo en ciertos meses del año, se desaprovechan mucho. Las de antes de comer con la jornada intensiva se pueden hacer pesadas, pero con un almuerzo para comer en el recreo, se llevan mejor.
  • Además, ahora no podemos comer ningún día juntos, comen a las 12.30 y nos es imposible, Pero con la jornada intensiva comen a las 14.00, Así que algún día podríamos darle una sorpresa y comer juntos en casa, algo que a todos nos encanta.
  • Por último, es una manera de mejorar las rutinas de Mario, que de lunes a viernes come a las 12.30 y los fines de semana, festivos y vacaciones, a esa hora tenemos que darle un aperitivo porque no comemos hasta las 14.00 ó 14.30.

Sin embargo, y para mi sorpresa, los padres del cole han organizado un boicot y no han ido a votar. De esta manera, aunque ha salido que sí, no ha habido el quorum suficiente y seguiremos con la jornada partida. Por lo visto es algo habitual, lo que me ha hecho preguntar a los padres del boicot acerca de sus motivos para estar tan en contra de la jornada intensiva, ya que no se trata de un problema de horarios, que se mantienen exactamente igual. Me esperaba motivos del tipo "son demasiadas horas seguidas y todavía son muy pequeños" ó "mi hijo no aguanta tantas horas sin comer". O cosas similares. 

Pero por aplastante mayoría las respuestas han sido de dos tipos "mi hijo se tiene que fastidiar y quedarse a comer y con la jornada intensiva habría más niños que podrían irse a comer a casa, prefiero que se fastidien todos" (cambiando el verbo fastidiar por algún otro que suena peor) ó "estas profes son unas listas, se quieren ir a las dos a su casa, y luego será a la una y terminarán por no venir pues no, que se fastidien" (de nuevo con otro verbo). CRITERIO.

lunes, 16 de febrero de 2015

Pequeños trucos para mejorar su autonomía

Creo que todos pasamos por momentos en los que sabemos que tenemos que dejar que nuestros enanos hagan las cosas por sí mismos, aunque al principio, mientras aprenden, esto nos supone más tiempo y más trabajo que hacerlas nosotros mismos. Si voy con prisa por la mañana y llegamos tarde al cole (algo que ocurre más a menudo de lo que debería, siempre acabamos corriendo), la tentación de vestir yo a Mario, ponerle las zapatillas y el abrigo y salir pitando es muy fuerte. Porque si le pido que lo haga él, tardamos el triple!

Por eso creo que es bueno pensar en los momentos de calma en pequeños detalles que pueden hacer la vida todos más fácil en lo que se refiere a su autonomía en las cosas más cotidianas. Algunos ejemplos que nos han venido muy bien:
  • Escalones: El principal, el del baño, para que pueda usar el inodoro sin ayuda (por cierto, se lo acabamos de quitar porque ya no lo necesita para nada). Aunque también usamos uno en la cocina para que pueda hacer cosas con nosotros. Nosotros los hemos comprado siempre en Ikea, tienen dos tamaños y son muy prácticos. 
  • Bidé: Muy útil para lavarse las manos y los dientes.
  • Toallitas para limpiarse: En un armarito bajo o a mano.
  • Estanterías abiertas, cajas, cestas y cubos para los juguetes y los cuentos: Todo a mano y a su altura para que pueda sacar las cosas cuando las quiera utilizar y para que las pueda recoger. Lo único que tenemos fuera de su alcance son los materiales de manualidades, que nos tiene que pedir y en muchos casos, usar con nosotros.
  • Cesto de ropa sucia accesible: Para que cuando se cambie o se manche él mismo ponga la ropa en el cesto.
  • Basura y cubos de reciclaje a mano: Que él pueda utilizar fácilmente, ayudándole a saber en cada caso lo que va en cada cubo. Mario ya lo tiene casi controlado y se enfada cuando ve que su padre no tira las cosas donde debe....
  • Ordenación de la cocina: Pensando bien dónde guardar las cosas, puedes poner fuera de su alcance todo lo que tiene peligro pero a su alcance lo que hace falta para el día a día. Y por ejemplo, así, pueden ayudarte a poner la mesa y a recogerla.
  • Perchero y zapatero a su medida: Para que pueda coger y dejar las cosas cuando salimos a la calle o cuando volvemos. En la casa nueva hicimos este perchero tan chulo juntos para la entrada: un tablero grande, un vinilo bonito y perchas que colocamos después de distintos tamaños y colores a diferentes alturas, las perchas bajas son todas para Mario (su abrigo, su mochila, su bufanda y su gorro).



Si les pones las cosas fáciles, se lo pides siempre por favor y celebras sus logros, es increíble lo mucho que pueden llegar a ayudarte con sus propias cosas desde muy pequeños.

Y obviamente para algunas cosas hace falta practicar con ellos cuando no hay prisa. En nuestro caso los dos últimos logros: que se limpie bien el culete sin dejar ni rastro (atención, que a mi no se me había ocurrido: en la guarde se lo limpian, pero en el cole no, tienen que saber hacerlo cuando llegan) y que se abroche las cremalleras.

jueves, 22 de enero de 2015

Juegos y juguetes sencillos de toda la vida

Con este frío las tardes (y los fines de semana!!) las pasamos en casita, y además de jugar con los regalos de los Reyes Magos (todavía todos por el salón) y de cocinar mucho, hay planes que nunca fallan. Uno son las manualidades, a Mario le encanta dibujar, la plastilina, los collages. Es un plan al que dice que sí.

Otro plan últimamente es la biblioteca (que también se está calentito y por lo menos cambiamos de ambiente), otro día os cuento. Y luego están los juegos y juguetes sencillos, que siempre funcionan.

Cosas que le gustan mucho últimamente:
  • Las cartas de animales (las compramos en Dideco, cada carta tiene un dibujo de un animal y su nombre escrito debajo): Cuando era pequeño el juego era enseñarle la carta y que dijera el nombre del animal. Luego nos inventamos un juego en el que íbamos echando cartas y teníamos que discutir qué animal ganaba a los demás. Y ahora ponemos una carta en la frente de uno y los demás tienen que hacer mímica para que acierte el animal que le ha tocado. Se parte de la risa, teníais que verle el otro día intentando que acertara que me había tocado la vieira...
  • El dominó: Tenemos uno que le regaló el abu una vez que estaba malito, con las fichas grandes y asociando cada número a un color. Lo pilló enseguida y le gusta mucho. Y nos gana por paliza.
  • Los aviones de papel: Los hacemos con el kit de Kinuma y luego los volamos por el pasillo y hacemos todo tipo de competiciones.


  • El Tragabolas: Descubrimiento de estas vacaciones, se lo pasa genial.


jueves, 15 de enero de 2015

Reyes Magos para un niño de tres años (casi cuatro)

Como decía ayer, los Reyes han acertado mucho este año, y llevamos casi un mes jugando sin parar con todo lo que trajeron. La carta de Mario de momento es genérica, el año pasado pidió una bici y alguna sorpresa, este año algo de rescate y alguna sorpresa.

Así que en nuestra casa le dejaron este pedazo de casa-de-muñecas-pero-de-rescate porque es un parque de bomberos y policía. Todavía está flipando, metiendo todos sus policías y bomberos con sus coches y motos en las habitaciones y garajes.



Es de Kidkraft y en Octubre estaba en Privalia con bastante descuento.... También le trajeron un kit para hacer aviones de papel, unas peonzas de cartón y una guitarra de madera. Todo lo he visto en esta juguetería: Kinuma, 100% recomendable.

En casa de los abus le trajeron este circuito de canicas que le tiene hipnotizado y que le encanta (lo he visto en Imaginarium, los Reyes saben mucho):


Y en casa de la abu y la bisabuela el barco pirata de los clics y un disfraz de pirata (sabios los Reyes, porque ahora empiezan con el proyecto de piratas en el cole y Mario está emocionado con el tema):


Mario nunca había tenido juguetes así de grandes y bonitos, se nota que se nos hace mayor. Hemos hecho hueco en casa como hemos podido para guardar todo, aunque de momento no se guarda nada nunca: está todo en el salón todo el tiempo. Y los primeros días se llevaba un policía a dormir a la cama, una canica a bañarse con él, un pirata a la mesa a cenar.... Ya le hemos dicho que ha sido un año excepcional, que se ha portado muy bien y los Reyes han sido muy generosos. Que lo disfrute.

miércoles, 14 de enero de 2015

Parón navideño

Este año el parón de las vacaciones ha sido de un mes, porque entre el previo, las vacaciones y la vuelta a la normalidad, todo ha pasado volando.

Pero han sido unas vacaciones de verdad para todos, estupendas y en las que nos lo hemos pasado genial. Las Navidades para Mario este año han sido mágicas y las ha disfrutado en todo momento, espero que le dure mucho!! El año pasado ya se enteró de mucho, pero todavía no como este.

Estas primeras Navidades los tres juntos estamos creando nuestras propias tradiciones. Por ejemplo, el puente de Diciembre decoramos la casa y escribimos la carta a los Reyes. Este año Mario nos pidió un árbol grande, así que compramos uno (teníamos uno en miniatura de cuando estábamos "solteros", como dice padreprimerizo para referirse a antes de Mario) y un montón de cosas bonitas para adornarlo, incluidas luces. En la carta, como el año pasado, les pedimos a los Reyes que vinieran pronto, la noche de Nochebuena, para poder jugar todas las vacaciones con los regalos. Qué bien que san magos ¿verdad? Y como Mario es muy bueno....

También compramos los dulces y comenzamos a comerlos. Mario lo ha probado todo y todo le ha gustado, aunque lo que más le gusta es el mazapán, nos comíamos uno los tres juntos debajo de la mantita después de las comidas. Con el buen tiempo que ha hecho y estando todos sanos (primeras Navidades que nos ha pasado esto), hemos podido salir a pasear y a hacer deporte todos los días.

Los días de fiestas han sido muy tranquilos, nosotros solos o con la familia más cercana, cocinando todos juntos y comiendo cosas ricas. Los Reyes se portaron genial y la mayor parte de las vacaciones las hemos pasado jugando, aunque también hemos hecho alguna salida chula para ver algún espectáculo. Y la cabalgata, claro, por primera vez y que Mario también ha disfrutado mucho.

Hemos seguido con la tradición del pavo relleno para el día de Navidad (esa viene de mi familia) y también con la de las uvas adelantadas para Mario, que no aguanta hasta las 12. Pero en vez de con una cacerola, se las hicimos con un vídeo de YouTube del año pasado, susituyendo las uvas por trozos de fresa y de Lacasitos. Qué bien se lo pasó! Qué nervios y qué ilusión con todo.

En resumen, que Mario pregunta que cuando son Navidades otra vez.... Aunque a él no le ha costado tanto como a sus padres volver al cole!


lunes, 15 de diciembre de 2014

Los niños y la tecnología

Padreprimerizo y yo trabajamos en tecnología y a los dos nos encanta. Pero hasta hace un par de meses, no hemos querido que Mario tuviera mucho contacto con la tecnología.

Hasta ese momento, todo el ocio de Mario ha girado alrededor de la actividad al aire libre y en casa, de juegos y juguetes sencillos y tradicionales. Sinceramente, me horroriza tratar niños que no han visto una canica en su vida o que no saben darle una patada a una pelota (a no ser que sea en la consola). O con adolescentes o jóvenes que no saben ni coger un lápiz.

Ahora que Mario ya ha adquirido todo tipo de destrezas "básicas" (lo que incluye coger el teléfono para hablar con la abu, ponerse la tele para ver sus dibujos, ver cosas en YouTube, etc; que tampoco le hemos tenido en una cueva...), hemos empezado poco a poco a introducirle en las "modernidades".

Primero fue en el cole, porque tienen una hora a la semana de Informática. Mario relaciona los ordenadores con el trabajo, porque nos ve a nosotros en casa. Así que el primer día vino muy preocupado porque tenía que trabajar en el cole y no le habíamos enseñado cómo hacerlo. Allí les ponen por parejas y juegan, por lo que está aprendiendo a usar el teclado y el ratón (bueno, ya ha aprendido, porque con tecnología, son automáticos, parece increíble).

En casa hemos incorporado la tablet a su ocio, solemos jugar un rato ya en pijama, entre el baño y la cena, y le encanta. Se apaña para muchas cosas mejor que su padre (que deditos más rápidos, qué maravilla) y estamos encontrando juegos con los que disfrutamos mucho (y que me han venido muy bien esta racha que no he estado para muchos trotes). Os dejo una lista de algunos de ellos (todos gratuitos y para Windows 8) por si os animáis:
  • Lo primero que hicimos fue dibujar y pintar. Le encanta el Paint Sparkles (se miraba la punta del dedo los primeros días, era muy tierno).
  • Luego empezamos con juegos de puzzles sencillos y educativos, de formas, colores, letras y números. De estos hay muchos, aunque ninguno me gusta especialmente, los que hemos probado de momento los veo un poco limitados. Y muchos son en inglés.
  • El Animal Sound Box le encanta, puede ver dibujos y fotos de animales y escuchar el ruido que hacen.
  • Nos gustan mucho los juegos de memoria, así que estamos viciados con el Color Memo y con el de Peppa Pig (el típico de hacer parejas de tarjetas).
  • De ingenio nos encanta el Birds and Blocks, a Mario se le da genial y muchos niveles los pasa él solito.
  • Y en plan lúdico total, el favorito de Mario es el de Cars, de Disney. Y también lo pasamos muy bien con el clásico de hockey de toda la vida, el Air Hockey.
¿Qué os parece? ¿Ocio tecnológico sí o no, cuánto, desde cuándo?

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Mario, la leche y la fruta

Las cosas cambian con los niños, mucho y muy rápido. Dos ejemplos con la dieta de Mario, para que nadie desespere.

Cuando Mario probó la cuchara y el vaso, no quiso saber nada del biberón. Y la leche que tomaba era la de las papillas, los purés, los quesitos y los yogures, porque la leche en vaso no le gustaba (yo creo que en biberón tampoco, pero claro, no le quedaba más remedio). Durante un tiempo desayunaba un bol de galletas con leche, pero cuando se pasó a la tostada, esto implicó no beber leche en ninguna de las comidas. Negativa rotunda.

De vez en cuando probábamos, hasta que con dos años y pico, comenzó a tomar un vaso de leche fría en el desayuno con un poco de cola-cao. Esto dura todavía, pero de vez en cuando le apetece un vaso después de cenar (como Caillou, nos dice él) y nos lo pide. Y en el cole si el postre es fruta, le dan un vaso de leche después de la comida que al principio no se quería tomar pero ahora se toma casi todos los días. Problema resuelto, olvidado lo de "este niño no bebe nada de leche, se nos va a quedar bajito".

Con la fruta más o menos lo mismo. De bebé merendaba una papilla de frutas y le encantaba, pero el problema fue pasar a los trozos. La única comida en la que le ha dado pereza masticar. Hasta muy mayor tuvimos que darle la fruta espachurrada. Y cuando hace un año y pico comenzó a merendarla a trozos, no era para nada su momento favorito. De repente este verano le cogió el gusto, y merendaba fruta en la piscina pero también nos pedía de la nuestra para postre de la cena (se ha viciado con el melón y la sandía, los llama polos porque se pincha un trozo grande con un tenedor y le va dando mordisquitos). Ahora en el cole le ponen fruta de postre casi todos los días, así que hay días que toma tres piezas, comida, merienda y cena. Y en general le encanta.

Y además hace unos meses comenzaron a gustarle las ensaladas, lo que nos resuelve muchas cenas. Y parecía que nunca iba a llegar...


martes, 2 de diciembre de 2014

Discusiones filosóficas (X)

"Vale mamita, hemos empatado, pero entonces ¿hemos ganado los dos o hemos perdido los dos?" Lógica aplastante.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Mamá está malita

Mario está acostumbrado a verme mala, por suerte, no con cosas graves, pero mi salud se resintió mucho con el embarazo y con el parto. Siempre le pone nervioso cuando me ve bajita, con fiebre y sin mis habituales energías y ganas de juerga.

Pero este Ocubre tuve que pasar por quirófano y con un ingreso incluido. Nada grave, pero latoso y con un post-operatorio muuuuuuuy pesado. Como siempre, optamos por contarle la verdad, dulcificada y en el último momento para que no tuviera mucho tiempo de angustiarse con el tema. Y como siempre también, el juego ayuda mucho. Los días antes y después de la operación, Mario ha sido muy a menudo el médico que me operaba y me curaba, la enfermera que me ha cuidado, etc.

Los abus ayudaron mucho con el ingreso, así que Mario no tuvo que verme en el hospital. Y luego se ha portado como un campeón, mirando a veces de reojillo en los malos ratos, pero siempre pendiente de mi y ayudando con todo. Lo peor, que no he podido hablar en casi tres semanas y me he tenido que comunicar con él por señas y dibujando. Pero bueno, ya ha pasado y parece que todo va bien, no nos quejamos. Y Mario se ha quedado con la pizarrita que he estado usando para escribir de recuerdo!!

jueves, 30 de octubre de 2014

Cuentos (y II)

El siguiente paso fue leer un libro largo los dos juntos, por capítulos. Surgió por casualidad, Mario tiene en su habitación muchos libros que yo había guardado de cuando era pequeña, mis favoritos. Uno de ellos es El Mago de Oz, en una edición preciosa de Anaya. Siempre la ha llamado la atención este libro, y antes del verano me pidió que lo leyéramos juntos.

Pensé que se iba a aburrir, pero todos los días me lo recordaba, y nos íbamos un rato a su cama, los dos tumbados juntos, para que le leyera un capítulo o dos y viéramos las ilustraciones. Le encantó la historia y me acordé de la peli. Así que cuando terminamos el libro se la puse. Para mi sorpresa, me iba contando lo que iba a pasar (no sabía hasta qué punto había escuchado todo lo que le leía) e incluso se indignó (igual que su madre en esto) cuando vio que había un par de cosas del libro que en la película habían cambiado. Tenemos pendiente leer algún otro de esta colección, pero ahora prefiere un papel más activo en los cuentos.

Lo siguiente es que por la noches al acostarle, en lugar de pedirme nuestra canción, me comenzó a pedir un cuento. Cada noche me proponía un tema y yo tenía que contarle un cuento sobre eso. Empezamos con piratas, caballeros y sirenas; pero al llegar el verano ha comenzado la época de las profesiones y los rescates así que todos los cuentos son de basureros, médicos, policías, bomberos, helicópteros y cosas similares. Los cuentos que más le gustan, me pide que los repita otras noches y como se acuerda de ellos, se los tengo que contar igual.

Y en las vacaciones comenzamos con un proyecto en casa en el que todavía estamos: escribir nuestros cuentos favoritos juntos. Yo no soy muy buena dibujando, así que buscamos en Google dibujos para colorear que representen las escenas más importantes del cuento. Imprimimos uno por página con hueco para escribir y entre los dos coloreamos cada dibujo y escribimos debajo el texto en mayúsculas, Cuando terminamos, hacemos una portada y ponemos nuestras fotos y nombres (que para algo somos "los autores", como dice él).

De momento hemos escrito el de los basureros y el de los bomberos, dos de sus favoritos. Y ahora quiere el más difícil todavía: que hagamos los dibujos nosotros. Hace un mes que Mario pasó de los dibujos "abstractos", jaja, por decirlo de alguna manera, a los figurativos. Así que ahora quiere que los hagamos todo nosotros. Y también le gusta que hagamos teatrillos (o con nosotros o con los amigos) y representemos los cuentos que nos inventamos.

Todavía me acuerdo de cuando me preocupaba porque era un culo inquieto y no había manera de que se sentara 30 segundos a mirar o escuchar un cuento. Quién le ha visto y quién le ve. Estos Reyes seguro que una de las cosas que nos pide son cuentos!


miércoles, 29 de octubre de 2014

Imanes milagrosos y oposiciones

Antes del verano Mario me pidió que le enseñara a leer y le dije que lo dejábamos para las vacaciones. Pero con el buen tiempo, nos centramos en aprender a nadar y en pasarlo bien, y de
momento lo aplazamos.

Eso sí, compramos unos imanes con las letras en mayúscula (en su cole nos habían dicho que empezaban a enseñarles con las mayúsculas y no la vayamos a liar) y los pusimos en la nevera de la cocina. Cada vez que estamos en la cocina un rato, Mario está con los imanes, diciendo las letras y viendo cómo las junta. De esa forma, nos pide que pongamos su nombre, mamá, papá, pan, coche, etc. Cuando empezó el cole también nos empezó a pedir que pusiéramos los nombres de los amigos, y con eso nos vamos entreteniendo mientras hacemos la cena o recogemos la mesa.

Pero ahora resulta que está super-motivado, y por las tardes le apetece jugar pero siempre dedicar un rato a "estudiar". Yo bromeo con mi madre porque le digo que parece que está preparando oposiciones: todas las tardes me pide dibujar y colorear un rato, hacer algo con los números, algo con las letras. Y el otro día coge la pizarrita que tenemos para cuando estoy sin voz y nos escribe su nombre!!!

Ya sabíamos que lo reconoce, porque de hecho en clase se ha ganado un tatoo más de una vez por reconocerlo en diferentes juegos. Pero es que sabe escribirlo. Y ha seguido con las palabras que ponemos en la nevera, de momento con mamá, papá y abu. Me encanta verle con tantas ganas de aprender cosas, yo creo que nos quiere enseñar en casa lo que aprende en el cole, y además practicar y perfeccionar para hacerlo todavía mejor en el cole y que le recompensen allí de alguna manera. Se nota que se siente muy orgulloso de sí mismo con todo lo que está aprendiendo (cuenta las cosas constantemente, va diciendo las letras y los números que ve por la calle, dibuja en cuanto puede) y nos pide cosas nuevas todos los días, así que aprovecharemos esta temporada....


jueves, 16 de octubre de 2014

Discusiones filosóficas (IX)


"Mamá, ya no quiero beber más leche nunca" "¿Y eso mi vida? Si ya te gusta ¿no? "Sí, pero cuando bebo leche crezco y ya no me quiero hacer más mayor, estoy bien así" Muda me quedé. Con esto del cole a veces nos hace este tipo de comentarios y luego está un rato que se hace el pequeñito y pide ayuda para todo, aunque sean cosas que ya sabe hacer. ¿Qué se le pasará por la cabeza? Me lo imagino, pero siempre me sorprende con estas cosas....

miércoles, 15 de octubre de 2014

Después de un mes de cole

Mario lleva un mes en el "cole de mayores" y quería esperar un poco antes de comentar nada por aquí por si había cambios. Como parece que las cosas no cambian, ya me atrevo y os cuento. Está eufórico.

Este verano se acordaba de vez en cuando de que a la vuelta de las vacaciones cambiaba de la guarde al cole y preguntaba. Sabía qué cole era porque le habíamos llevado una vez para que lo viera por fuera. Cuando se fue acercando la fecha, empezó a pedirme que jugáramos al cole. Así que varios días yo hacía de profe y montábamos una clase en el salón, con él y un montón de muñecos de alumnos. Hacíamos una asamblea, pitábamos, cantábamos, hacíamos gimnasia. A Mario le gustan los cambios pero avisado de ellos, necesita hacerse a la idea, yo creo que jugando se fue "preparando". Y nos los pasamos genial.

El día que fuimos a la reunión de padres (tres días antes de empezar el curso) ya supimos quién era su profe y se lo contamos todo sobre ella. Y por fin llegó el primer día. Obviamente de la emoción se levantó super temprano. Como tenía una semana de adaptación, eso supuso tenerle toda la mañana preguntando cuándo nos íbamos, ya que a él le tocaba en el último turno. Se le hizo eterno al pobre. Entró muy contento y salió muy contento. De hecho quería volver por la tarde porque se le había pasado muy rápido. La semana de adaptación fue un caos, cada día un horario diferente, cada día nuevos niños. El pobre se pensaba que era así la cosa. Pero todos los días entró contento y salió contento. Pensé que le iba  a impresionar si veía a otros niños tristes o llorando, porque suele ser muy sensible, pero se lo habíamos explicado y parece que lo entendió. Así que se ponía el primero de la fila todos los días y si veía a alguno muy mal, le pasaba el brazo por encima del hombro y se ponía en plan padrecito.

El fin de semana se enfadó con nosotros porque no le llevábamos!! Se le pasó un poco cuando le dejamos elegir un cojín, un vaso y el resto de cosas que nos habían pedido que lleváramos.

La semana siguiente, ya con horario completo  (de jornada intensiva, eso sí) y con comedor. Todo genial y Mario encantando (aunque el comedor le impresionó un poco los primeros días). Y el último cambio ha sido al comenzar el mes de Octubre, ya sin jornada intensiva vuelven a clase después de comer. Y Mario encantado, incluso se tumba cuando ponen a los demás a dormir siesta y se queda tranquilo (yo creo que algún día ha echado una cabezada aunque él dice que no cierra los ojos, porque llevaba un par de años sin dormir siesta). Está feliz con el cole, sus profes y sus amigos.

Como resumen de este mes. Cosas positivas: le encanta su profe, su clase, el cole, se ha hecho amigo de todos los niños y se sabe los nombres y las peculiaridades de todos, disfruta con todas las actividades que hacen (de los juegos pero también inglés, la psicomotricidad y la informática, que le encanta), come bien, se lo pasa bomba. Y aprende un montón, porque en un mes le hemos notado cambios, está muy mayor....  Cosas negativas: la euforia tiene sus dos vertientes y muchos días ha acabado tan agotado que la última parte de la tarde se le ha hecho eterna. Cuando se pone así, o llora por todo, o no atiende a razones y nos reta o hace el bruto, o duerme muy inquieto y no descansa. En general, está muuuuuuy intenso. Pero bueno, se levanta más temprano que antes y lo da todo de 9 a 16, con todo tipo de estímulos nuevos, así que hay que dejarle tiempo para que pille el ritmillo y se acostumbre a la nueva rutina.

En general, ha ido todo tan bien que ni nos lo creemos. Que siga así por mucho tiempo!


lunes, 22 de septiembre de 2014

Cuentos (I)

De pequeño Mario no ha sido mucho de cuentos, le han encantado los libros, pero no que contaran historias, sino temáticos, tipo enciclopedia con muchas imágenes y fotos.

Cuando el año pasado le pasamos de cuna a cama, le pusimos una mesilla y le compramos un par de libros de cuentos cortos, muy visuales. Y así conseguimos que le picara el gusanillo, porque le encantaron. Eso sí, no antes de dormir, que estaba demasiado cansado. Le gustaba que nos tumbáramos en la cama un rato por la tarde a leerlos, a ver los dibujos, a poner voces, etc. Algunos nos lo sabemos de memoria de todas las veces que los hemos leído. Las dos colecciones completas le encantan:




Así poco a poco se aficionó a los cuentos y a las historias, y nos fue pidiendo más libros de cuentos para leer juntos por las tardes. Ya nos hemos animado con otro tipo de historias, y en la Feria del Libro esta primavera fuimos un día a propósito con él para comprarle alguno que le entrara por los ojos. Estos dos cuentos le gustan especialmente, aunque es muy variado y va por rachas, ya os iré dando más ideas:



Y entonces descubrió los cuentos "contados" en la tele. Hemos visto muchos en YouTube, los hay cortitos y muy variados, con dibujos más sencillos o más elaborados, tradicionales o nuevos, estáticos o animados. Hay canales completos, sólo hay que dedicarle un rato a buscar lo que os parezca más adecuado para vuestros hijos.
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